La carga burocrática ha alcanzado niveles insostenibles en el sistema educativo español, donde el 96% de los docentes considera que la excesiva burocracia resta tiempo valioso a la preparación de clases y a la atención educativa de los alumnos con dificultades. Este preocupante dato forma parte de un estudio presentado por STEs-Intersindical que se basa en más de 13 000 encuestas realizadas en todo el país.
El informe, divulgado el pasado lunes, revela un escenario de malestar estructural en el que la burocracia no solo “devora” el tiempo de enseñanza, sino que también incrementa la conflictividad en las aulas y destaca la falta de respaldo institucional, lo que provoca una sensación de pérdida de dignidad profesional entre el profesorado.
Impacto de la burocracia en la enseñanza
Según el estudio, el 96% del profesorado encuestado afirma que las tareas administrativas, “impuestas por la Administración y en constante aumento”, afectan negativamente su capacidad de enseñar y preparar clases. STEs-Intersindical advierte que la situación actual es insostenible, ya que las tareas burocráticas están interfiriendo directamente en el núcleo esencial del trabajo docente: la enseñanza.
“La burocracia está devorando el tiempo que debería destinarse a enseñar, preparar clases y acompañar al alumnado que más lo necesita”, destacan desde el sindicato. Esta carga ha contribuido a un aumento en la conflictividad en las aulas, donde el 83,15% de los docentes señala haber percibido un incremento de agresiones verbales y físicas por parte del alumnado.
Condiciones laborales y clima educativo
El estudio también pone de relieve el deterioro del clima en las aulas, con un 82,62% del profesorado calificando su ambiente de trabajo como conflictivo o complicado. Además, el 76,66% considera que existen actitudes hostiles por parte de las familias, lo que incrementa la tensión diaria en los centros educativos. “Queremos enseñar sin tener que tolerar insolencias, desconsideraciones, ofensas o vejaciones, y sin sentirnos desprotegidos ante situaciones de conflicto cada vez más habituales”, subrayaron en la rueda de prensa.
El 85,83% del profesorado también reclama que la Administración no les respalda lo suficiente ante problemas de convivencia, lo que está generando un desgaste profesional insostenible y un aumento preocupante de las bajas laborales.
Por otro lado, el estudio revela que el 91,83% del profesorado no está de acuerdo con que las ratios actuales permitan una atención adecuada a un alumnado cada vez más diverso. Este sentimiento es prácticamente unánime en varias comunidades autónomas, lo que complica aún más la inclusión educativa y multiplica la carga de trabajo en las aulas.
La nueva titular de Educación, Milagros Tolón, es la responsable de presentar al Parlamento una nueva ley que busca reducir tanto las ratios de alumnos por clase como las jornadas lectivas de los profesores. Sin embargo, el informe también indica que solo el 56,60% del profesorado califica su trabajo como digno, lo que plantea un grave riesgo para el futuro del sistema público educativo.
Por último, el estudio revela desigualdades territoriales en el malestar docente. Comunidades como Madrid, Euskadi y Andalucía concentran a los docentes más críticos con la falta de apoyo institucional, mientras que en Galicia, Aragón y Cantabria se manifiestan preocupaciones por el abandono de la enseñanza pública. En contraste, Asturias y Cantabria destacan como las regiones donde el profesorado se siente más satisfecho con los recursos disponibles.



























