Estados Unidos ha reconocido un avance en la reconciliación política en Venezuela, aunque advierte que aún no es momento de convocar elecciones en el país. Michael Kozak, destacado funcionario del Bureau de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, expresó esta postura durante una audiencia ante la Subcomisión de Asuntos del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes.
Las declaraciones de Kozak coincidieron con un anuncio del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la normalización de sus relaciones con Caracas tras siete años de suspensión. Este paso se da luego de varios intentos del Gobierno de Nicolás Maduro por restablecer vínculos con la comunidad internacional. El comunicado del FMI, firmado por su directora Kristalina Georgieva, señala que esta decisión se tomó conforme a la opinión de sus países miembros.
Otra medida significativa que respalda esta tendencia fue el levantamiento de sanciones contra el Banco Central de Venezuela, lo que permitirá ordenar la situación cambiaria y facilitar el acceso a mercados financieros internacionales. Para Estados Unidos, estos movimientos confirman el apoyo a la transformación de Venezuela en un «socio responsable» en la región.
Progresos políticos y requisitos para elecciones
Durante la audiencia titulada «América Latina después de la caída de Maduro», Kozak resaltó los avances concretados desde comienzos de año y especialmente tras la designación de Delcy Rodríguez como «presidenta encargada», quien también fue beneficiada con el levantamiento de sanciones estadounidenses. Según el funcionario, la primera etapa del plan de estabilización ya se ha cumplido.
En cuanto a la reconciliación política, Kozak valoró la aprobación de la Ley de Amnistía, que permitió la liberación de cientos de presos políticos, entre ellos estadounidenses detenidos injustamente. Además, destacó que figuras opositoras en el exilio están reincorporándose a la vida pública y que la sociedad civil comienza a reconstruirse, elementos que considera fundamentales para crear las condiciones que permitan una transición hacia un gobierno elegido democráticamente.
No obstante, enfatizó que aún no existe una fecha para elecciones libres y transparentes. Para que estos comicios sean posibles, señaló la necesidad de realizar una depuración del Registro Electoral, conformar un nuevo Consejo Nacional Electoral y contar con una Sala Electoral independiente en el Tribunal Supremo de Justicia. Estos puntos son clave para garantizar la legitimidad de cualquier proceso electoral futuro.
Reformas y control de recursos petroleros
Finalmente, Kozak mencionó la aprobación por parte de la Asamblea Nacional de una reforma significativa a la ley de Hidrocarburos. Subrayó que se mantendrá la supervisión de las ganancias obtenidas por la venta de petróleo para asegurar que estos recursos beneficien directamente al pueblo venezolano, un aspecto esencial para la estabilidad económica y social del país.
En resumen, aunque Estados Unidos reconoce avances en la reconciliación política venezolana y ha levantado sanciones clave, insiste en que todavía faltan pasos indispensables para la celebración de elecciones libres y justas en Venezuela.













