La reciente visita de dos congresistas estadounidenses a Cuba ha dado pie a un llamado renovado al diálogo entre La Habana y Washington. La congresista Pramila Jayapal y su colega Jonathan Jackson se reunieron con el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, donde se discutió la necesidad de establecer un «diálogo serio» para abordar las diferencias existentes.
Durante su estancia en la isla, Jayapal expresó su preocupación por las condiciones críticas en las que se encuentran los hospitales cubanos, mencionando su visita a una sala de maternidad donde los bebés prematuros dependen de equipos médicos cuya operatividad se ve amenazada por la escasez de energía. «Estados Unidos está, en la práctica, bombardeando toda la infraestructura energética de Cuba. Debemos poner fin a esta crueldad», declaró a través de la red social X.
El presidente Díaz-Canel reiteró la disposición de Cuba para sostener un diálogo bilateral con la administración de Donald Trump, enfatizando la importancia de encontrar soluciones a los conflictos actuales. En este contexto, el mandatario cubano denunció ante los congresistas el daño que el bloqueo estadounidense ha causado, especialmente en el sector energético, y las amenazas de acciones más agresivas desde Washington.
La visita de los legisladores se produjo en medio de nuevos apagones en la isla, a pesar de la llegada de un buque petrolero ruso al puerto de Matanzas. Jayapal afirmó haber sido testigo de «la devastación y el sufrimiento» provocados por las políticas de la Casa Blanca, que, según ella, han perpetuado una situación insostenible para la población cubana.
Asimismo, la congresista destacó las recientes medidas económicas anunciadas por el gobierno cubano, que permitirán la entrada de inversores de origen cubano. No obstante, el secretario de Estado Marco Rubio criticó esta apertura, considerándola insuficiente al no incluir un componente político equivalente.
Por su parte, Jackson estableció una analogía entre la situación en el Caribe y el bloqueo del estrecho de Ormuz, subrayando que el gobierno estadounidense lucha por mantener el flujo de petróleo en otras partes del mundo, pero ignora la necesidad de un acceso similar a recursos energéticos en su propio hemisferio.
La visita de Jayapal y Jackson ha puesto de relieve la urgencia de un cambio en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, sugiriendo que es hora de una negociación real que revierta una política que ha fracasado durante décadas.












