Han transcurrido cinco días desde que un tren de Rodalies colisionara contra un muro en Gelida, Barcelona, dejando un saldo trágico de un maquinista fallecido y 37 heridos. Desde entonces, la situación en la red ferroviaria catalana se ha convertido en un verdadero caos, ya que el servicio de Rodalies permanece suspendido debido a la necesidad de realizar revisiones en la infraestructura para prevenir nuevos desprendimientos.
Ante esta situación, el comisionado de la Generalitat para el traspaso de Rodalies, Pere Macias, ha manifestado en una entrevista reciente que «ni Dios puede garantizar que no haya desprendimientos» en la vía. Macias ha señalado que, previamente al incidente, la red ya operaba con limitaciones por las numerosas obras de mejora y mantenimiento en curso, una situación que él ha calificado como consecuencia directa de casi dos décadas de «falta de inversión terrible» entre los años 2000 y 2028.
Interrupción del servicio y plan de acción
El comisionado ha evitado proporcionar una fecha concreta para la reanudación del servicio, que se encuentra interrumpido desde el sábado. Sin embargo, ha indicado que este fin de semana se están intensificando las inspecciones y ejecutando actuaciones urgentes de seguridad, aprovechando una menor afluencia de usuarios. De cara al restablecimiento del servicio, Macias ha asegurado que la prioridad es garantizar la movilidad de los viajeros mediante alternativas de transporte, como el refuerzo de los autobuses y de las líneas de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).
En relación con la situación estructural de Rodalies, Macias ha insistido en que la solución pasa por «invertir, invertir e invertir». Actualmente, hay unas 200 obras en marcha que afectan a aproximadamente la mitad de la red. Además, ha defendido la necesidad de un cambio en el modelo de gestión, proponiendo el traspaso completo del servicio a la Generalitat.
Descoordinación y respuesta del Govern
Finalmente, Macias ha reconocido que el Govern se encontró con una «sorpresa» el sábado por la mañana al comprobar que los gestores ferroviarios habían reanudado el servicio, a pesar de que la Generalitat había anunciado su paralización durante la madrugada. Según Macias: «El Govern hizo lo que tenía que hacer: dar instrucciones como titular del servicio de que vamos a poner un punto cero que ayudará a hacer las cosas mejor».
En resumen, la situación en Rodalies sigue siendo crítica y requiere una atención urgente para garantizar la seguridad y la movilidad de los viajeros en la región.













