La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, han mantenido una reunión telemática el lunes con líderes de países de Oriente Medio afectados por los ataques de Irán. Durante el encuentro, ambos mandatarios ofrecieron modificar las operaciones navales actuales de la Unión Europea para responder a la situación crítica en la región.
Von der Leyen y Costa condenaron de manera contundente los ataques indiscriminados de Irán, expresando su solidaridad con los pueblos de las naciones afectadas. En este contexto, propusieron «adaptar y mejorar» las misiones Aspides y Atalanta, que actualmente operan en el Mar Rojo y el cuerno de África, respectivamente. La misión Aspides tiene como objetivo prevenir ataques de los Hutíes, mientras que Atalanta se centra en la lucha contra la piratería.
La situación se ha agravado con el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial, lo que ha llevado a la Unión Europea a reaccionar. Además, se anunció el envío de ayuda humanitaria a unas 130.000 personas en Líbano, donde se llevan a cabo bombardeos por parte de Israel contra el grupo terrorista Hezbolá. El primer avión con ayuda partirá pronto.
Esta reunión fue precedida por la intervención de Von der Leyen ante la Asamblea Anual de embajadores en Bruselas, donde reafirmó su postura alineada con la del presidente estadounidense, Donald Trump, al afirmar que «no debería derramarse ni una lágrima por el régimen iraní», señalando que ha causado devastación y desestabilización en la región.
Las declaraciones de Von der Leyen han suscitado críticas en varios países europeos, que consideran que se está excediendo en sus competencias en política exterior, un ámbito que debería estar bajo la responsabilidad de la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas. La presidenta de la Comisión ha enfatizado que Europa no puede seguir siendo la «guardiana del orden del viejo mundo», sugiriendo la necesidad de construir un camino europeo propio y buscar nuevas formas de cooperación con aliados.












