La compañía Ron Lalá, conocida por su habilidad para entrelazar interpretación, verso, música y humor, presenta su nueva obra «La desconquista» en el Liceo de Salamanca. Este espectáculo, escrito por Álvaro Tato, narra las peripecias de un capitán, un marino y un misionero que viajan a América en un barco a la deriva a finales del siglo XVI. La presentación está programada para el 10 de enero de 2026, y marca dos décadas de trayectoria artística de la compañía.
La conexión de Ron Lalá con Salamanca es profunda, ya que su primer espectáculo profesional, «Mi Ministerio del Interior», se realizó en este mismo escenario en 2006. En palabras de Juan Cañas, miembro fundador de la compañía, “una de las primeras funciones fue en el Liceo de Salamanca”, recordando sus inicios en la ciudad.
Un estilo único que mezcla humor y reflexión
La esencia de Ron Lalá radica en su combinación de teatro y música en directo, siempre con un toque de humor inteligente. Cañas destaca que su objetivo es ofrecer “la mayor calidad posible” y nunca acomodarse, explorando nuevas narrativas dentro de su estilo distintivo. “Siempre hemos sentido esa sensación de conexión con la gente, lo que nos ha dado combustible para seguir creando”, añade.
Respecto a la etiqueta de “humor inteligente”, Cañas se muestra cómodo, explicando que buscan poner todos los elementos artísticos al servicio de la obra. “A veces parece fácil, pero detrás hay miles de horas de trabajo”, enfatiza, reconociendo el esfuerzo que conlleva ofrecer un resultado de calidad.
El Siglo de Oro español ha sido una fuente inagotable de inspiración para la compañía, aunque no descartan explorar otras épocas en el futuro. La conexión con el Siglo de Oro, según Cañas, es más artística que temporal, ya que valoran profundamente el lenguaje y la poesía, aprovechando la experiencia de Tato, un experto en la materia.
Reflexiones sobre la conquista y la actualidad
«La desconquista» se presenta como una parodia de las crónicas de Indias, típicamente triunfalistas. La obra sitúa su acción un siglo después del Descubrimiento, en un contexto donde España ha vivido un centenario de viajes a América. “Nos gusta plantear más preguntas que respuestas y hablar sobre la conquista”, explica Cañas, quien enfatiza la importancia de explorar la experiencia humana detrás de la historia.
El espectáculo también aborda temas como el amor, los celos y la ambición, reflejando pasiones universales que trascienden el tiempo. “A pesar de que el entorno cambia, el pulso interno que nos mueve sigue siendo similar”, añade el actor, aludiendo a la conexión emocional que se establece con el público.
En relación con las actuales reclamaciones de disculpas y compensaciones por parte de gobiernos como el de México, Cañas sostiene que se siente absurdo identificarse como conquistador. “He viajado 10.000 kilómetros para hacer teatro, no he conquistado a nadie”, afirma. Esta reflexión pone de manifiesto cómo los artistas enfrentan la realidad contemporánea y la responsabilidad que sienten ante el escenario político actual.
La compañía, sin embargo, rechaza convertir su arte en un panfleto político, abogando por el respeto hacia quienes piensan de manera diferente. “Eso se está perdiendo y hay que intentar entender y contextualizar”, concluye Cañas, reafirmando su compromiso con la honestidad y la reflexión a través del humor.
