Más de mil turistas, en su mayoría de origen británico, desembarcaron en Melilla el 10 de enero de 2026, a bordo del crucero Bolette, marcando el inicio de la temporada de cruceros de este año. Este primer arribo anticipa una temporada fructífera, con hasta catorce cruceros adicionales programados para el resto del año. Los turistas fueron vistos explorando diversos puntos emblemáticos de la ciudad, como la Avenida Rey Juan Carlos I, el Parque Hernández y Melilla la Vieja.
Los visitantes, armados con mapas proporcionados por el Patronato de Turismo, decidieron tanto recorrer la ciudad por su cuenta como participar en rutas guiadas para descubrir los tesoros locales. A pesar de la jornada nublada y el viento de poniente que ha afectado a Melilla, las temperaturas agradables de alrededor de 15 grados no impidieron que los turistas disfrutaran de su estancia.
Experiencias de los turistas
Durante su visita, los turistas dedicaron tiempo a pasear, degustar la gastronomía local y realizar compras antes de que el Bolette partiera hacia Gibraltar a las 17:00 horas. Entre los turistas entrevistados, Margaret, procedente de Manchester, confesó no haber oído hablar de Melilla antes del viaje, pero su primera impresión fue excepcional. Había investigado sobre la riqueza cultural de la ciudad y planeaba visitar los puntos más destacados.
Philip, otro visitante británico, también desconocía Melilla hasta su llegada, pero quedó cautivado por la arquitectura y la diversidad de la sociedad melillense. A pesar de las condiciones climáticas, expresó su sorpresa por disfrutar de un día tan cálido en enero, bromeando sobre el clima en su hogar.
Rutas guiadas y servicios
El operador local Africa Travel ofreció diversas rutas para los turistas, que incluían visitas a las cuevas del Conventico y un tour militar, entre otros. También se dispuso de tres autobuses lanzadera de la COA para facilitar el traslado de los visitantes, que realizaron paradas en la Puerta de la Marina y la Plaza de España. Los guías locales, como Beltrán Cano Escámez, Nordin Hamed y Patricia Giles, acompañaron a los turistas, destacando el entusiasmo generalizado por conocer la ciudad.
El Bolette, que ha sido el primer crucero en llegar a Melilla este año, pertenece a la naviera Fred Olsen Cruise Lines y cuenta con una capacidad para 1 380 pasajeros y 630 tripulantes. Construido en 2000, el barco ha sido un símbolo de continuidad y adaptación en el mundo de los cruceros, realizando escalas frecuentes en puertos españoles.
Este crucero llegó a Melilla procedente de Tánger y está en un itinerario por el Atlántico y parte del Mediterráneo occidental, con su siguiente parada programada en Gibraltar. La entrada del Bolette marca un inicio optimista para la temporada de cruceros en la ciudad autónoma, que espera atraer a un número creciente de visitantes durante el año.





