Valencia Basket femenino está atravesando uno de los cursos más complicados de su historia reciente. La temporada 25/26 no ha sido fácil para un equipo acostumbrado a crecer con determinación y éxito, pero este año ha sufrido varios contratiempos que han afectado su rendimiento y perspectivas.
La planificación de la plantilla no resultó adecuada para afrontar el relevo generacional después de una etapa de muchos triunfos. Los errores en la gestión y el aumento del nivel competitivo han hecho que el conjunto parezca irremediablemente a la deriva en algunos momentos. En la Euroliga, no lograron siquiera clasificarse para la Final 6, frenando la posibilidad de repetir logros anteriores. A nivel nacional, la eliminación en semifinales de la Supercopa y una liga regular con altibajos, terminando en tercera posición con nueve derrotas, reflejan esta irregularidad. Sin embargo, sí consiguieron un momento de brillo al conquistar la Copa de la Reina.
Desde Tarragona han surgido acontecimientos que han complicado aún más la situación. La salida de Nia Coffey hacia la WNBA, justo cuando estaba alcanzando su mejor nivel y adaptación al equipo, fue un duro golpe. Posteriormente, el llamado «Project B» provocó la pérdida de dos jugadoras clave para la próxima campaña: Awa Fam y Leo Fiebich. El draft de la WNBA añadió más presión con Awa Fam siendo seleccionada tercera, un hito histórico para la entidad. Finalmente, el fichaje de Raquel Carrera por New York Liberty pone en duda su presencia en la plantilla taronja, ya que solo podría incorporarse durante el parón de la liga estadounidense.
Estos movimientos han generado incertidumbre y cambios en el vestuario, que se preparan para afrontar un futuro con muchas novedades. El equipo cerró la liga regular con tres derrotas consecutivas, lo que no invita al optimismo, pero el entrenador Rubén Burgos mantiene la concentración y exige máxima entrega en cada entrenamiento y partido con la intención de conquistar un cuarto título de liga consecutivo.
Este jueves comenzará en el Pazo Provincial dos Deportes la eliminatoria de cuartos de final, con partidos de ida y vuelta donde cada resultado tendrá gran peso. En la competición doméstica, las valencianas lograron la victoria en Lugo, aunque en el Roig Arena las gallegas se impusieron hace unas semanas. El desempate se resolvió en los cuartos de la Copa, un escenario diferente que ahora pone a prueba la capacidad de respuesta de las campeonas.
El ciclo triunfal de Valencia Basket merece un cierre a la altura de su historia, con el broche de un nuevo título que reafirme su dominio y legado en el baloncesto femenino español.












