Este fin de semana, tres deportistas asturianos se enfrentarán a una de las pruebas más duras del atletismo internacional: la media maratón de la Gran Muralla China. Dos de ellos son langreanos y uno es ovetense, y juntos recorrerán 21 kilómetros sobre un terreno escarpado y con más de 5.000 escalones, atravesando zonas poco accesibles y parcialmente cerradas al público.
David Cienfuegos, de 35 años y originario de La Felguera, es el impulsor de esta aventura. Profesional del marketing digital y propietario de la marca de ropa Uneven, Cienfuegos ha viajado en numerosas ocasiones por Asia, aunque esta vez su visita es por ocio y deporte. «Me apasiona la cultura asiática, su gastronomía y el contraste con España», comenta. Además, combina esta afición con su trayectoria en el atletismo, disciplina que practica desde siempre. Empezó en pruebas de fondo, pasó por velocidad, y ahora prepara su regreso a la competición en su categoría de edad. Para él, esta carrera es una experiencia única que solo se vive una vez.
Junto a Cienfuegos competirán otros dos asturianos: Marcos García, también langreano, corredor de fondo y dueño de una tienda de ropa en La Felguera, y Sergio Menéndez, exfutbolista y canterano del Sporting de Gijón, que militó en el Sporting B y llegó a debutar en Primera División. García relata que, aunque al principio le pareció una idea loca, finalmente aceptó el reto por su atractivo y dificultad. Menéndez, por su parte, une su pasión por los viajes y el deporte en esta aventura que supone su sexta experiencia visitando alguna de las siete maravillas del mundo.
La carrera reunirá a aproximadamente 500 participantes de más de cincuenta países, cifra limitada por las estrictas regulaciones del gobierno chino. Los corredores deberán sortear un recorrido exigente, con tramos irregulares y pendientes pronunciadas, que ponen a prueba tanto la resistencia física como la mental.
Este desafío no solo supone un reto deportivo para los tres asturianos, sino también una oportunidad para descubrir y conectar con un patrimonio histórico y cultural de enorme valor mundial. La media maratón de la Gran Muralla es reconocida como una de las pruebas más extremas del calendario internacional, y la participación de estos atletas refleja la cada vez mayor presencia española en eventos deportivos globales de primer nivel.












