La reciente recuperación de Rodrigo Hernández, jugador del Manchester City, plantea un desafío considerable para el seleccionador Luis de la Fuente, quien debe decidir quién tomará el mando en el centro del campo de la selección española. La baja de Rodri había dejado un vacío significativo en La Roja, pero su ausencia permitió que Martín Zubimendi, centrocampista de 27 años, emergiera como una figura clave en el equipo.
De la Fuente había señalado previamente que Rodri es «insustituible» y lo considera el mejor en su posición, pero también ha reconocido la calidad de Zubimendi, quien ha demostrado ser el «segundo mejor». En octubre de 2024, resultaba difícil imaginar que Zubimendi pudiera reemplazar a Rodrigo, pero ahora la situación parece invertirse, con Rodri esperando su oportunidad a la sombra del futbolista del Arsenal.
Desde que Zubimendi asumió un rol más prominente en la selección, ha ido ganando experiencia y confianza. La ausencia de Rodri, quien ganó el Balón de Oro en 2024, no se sintió del todo, ya que Zubimendi se destacó en la segunda mitad de la final de la Eurocopa contra Inglaterra y en los partidos subsecuentes de la Nations League.
Con 16 partidos disputados en el equipo nacional, Zubimendi se ha ganado un lugar indiscutible. Solo se perdió tres encuentros: uno por un golpe, otro por precaución y uno más por decisión técnica. Rodri, por su parte, ha recuperado su mejor forma tras una serie de lesiones que le mantuvieron alejado de la selección durante 19 meses. En la presente temporada, lleva 30 partidos jugados y ha vuelto a ser fundamental en el esquema de Pep Guardiola.
Zubimendi ha sacado provecho de la oportunidad para demostrar su capacidad de liderazgo en el campo. Su reciente paso a la Premier League ha aportado a su juego una madurez notable, permitiéndole tomar decisiones tácticas que reflejan una comprensión profunda del juego. «Intento evadirme un poco de la responsabilidad de suplir a Rodri», ha comentado Zubimendi sobre la presión de estar a la altura del Balón de Oro.
Con ambos jugadores ahora en el equipo, De la Fuente enfrenta un dilema afortunado: ¿quién será el titular en el centro del campo? La situación actual es un lujo para España, que vuelve a tener una línea medular que impone respeto a nivel internacional. «Contamos con el mejor del mundo en su posición y la fortuna de tener al segundo mejor», ha enfatizado De la Fuente, lo que pone de manifiesto la riqueza de talento que tiene a su disposición.












