La celebración por el ascenso del CD Tenerife a Segunda División, que marca su vuelta al fútbol profesional, fue una jornada cargada de alegría y momentos emotivos tanto en el estadio como en la fiesta organizada en el Cabildo Insular de Tenerife.
Entre los episodios que más llamaron la atención destacó la actuación de Felipe Miñambres, leyenda y figura del club blanquiazul, quien sorprendió a los presentes imitando que tocaba la guitarra al ritmo de la icónica canción «Highway to Hell» de AC/DC, mostrando una faceta más desenfadada y cercana.
También tuvo un papel protagonista Álvaro Cervera, entrenador reconocido por su carácter y entrega, que se subió al balcón del Cabildo para entonar con entusiasmo la canción «Riqui Raca», demostrando su lado más emotivo y confesando que es «más blandito de lo que parece». Este tipo de celebraciones siempre lo encuentra entre los más animados, tanto en el Tenerife como en otros equipos donde ha estado.
El momento más sentido llegó con Aitor Sanz, quien aprovechó para expresar su gratitud hacia todos los implicados en este logro. Ante la petición de que continuara una temporada más, aseguró sin dudar que «se va a quedar a vivir aquí», mostrando su compromiso con la entidad y la afición.
La fiesta en el Cabildo Insular reflejó el espíritu colectivo y la pasión que rodea al CD Tenerife, un club con una historia arraigada en la isla y que ahora retoma su sitio en el fútbol profesional tras una temporada llena de esfuerzo y dedicación.












