Enric Casacuberta, natural de Moià, se prepara para un desafío sin precedentes: recorrer corriendo los casi 4.000 kilómetros de la famosa Ruta 66, atravesando ocho estados de Estados Unidos, con el objetivo de recaudar fondos para la Fundación Catalana d»ELA Miquel Valls. Este proyecto fue presentado oficialmente ayer en Can Comadran de Moià y comenzará el próximo 29 de agosto, extendiéndose durante unos 150 días.
Casacuberta, que ya ha recorrido la Ruta 66 en bicicleta en anteriores ocasiones, ha decidido esta vez completar el trayecto corriendo para homenajear el centenario de esta emblemática carretera. La iniciativa ha sido reconocida como acto oficial del centenario y cuenta con el respaldo de la Federación Catalana de Atletismo.
Antes de partir hacia Estados Unidos, el corredor realizará dos etapas desde Moià hasta Barcelona, donde será recibido por representantes institucionales de la Diputación de Barcelona, el Consulado de los Estados Unidos y la Generalitat. Casacuberta ha expresado su principal preocupación por las condiciones climatológicas y el riesgo de lesiones, aunque sus motivaciones superan cualquier temor: «Lo hago para ayudar a las personas afectadas por la ELA, para darles esperanza y correr por quienes no pueden hacerlo».
El corredor, que empezará esta aventura con 61 años y la finalizará con 62, ha contado con un riguroso programa de preparación física que incluye fisioterapia, entrenamiento y seguimiento médico deportivo, además de apoyo psicológico para afrontar el reto. Su entrenador, Jordi Extremera, explicó que es complicado simular las condiciones reales del recorrido, por lo que el entrenamiento se basa en equilibrar el volumen y la intensidad de las sesiones.
En el acto también participaron Anna Rigola, responsable de comunicación de la Fundación Miquel Valls, y Benito Nogales, representante de la Federación Catalana de Atletismo. Rigola destacó que iniciativas como esta son fundamentales para visibilizar la enfermedad, mientras que el alcalde de Moià, Dionís Guiteras, subrayó la importancia de la figura de Casacuberta en el municipio y anunció que, si su agenda lo permite, viajará a Los Ángeles para recibirlo al concluir la carrera.
Por último, Aida Montoya, coordinadora de los Servicios Territoriales de la Catalunya Central del Departamento de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat, remarcó la dureza de la ELA y el impacto que tiene tanto en los pacientes como en sus familias. Montoya valoró el proyecto de Casacuberta como un altavoz global para visibilizar esta realidad y contribuir a la investigación y apoyo a los afectados.
Este desafío, que equivale a correr 93 maratones en cinco meses, busca no solo recaudar fondos sino también aumentar la concienciación sobre la esclerosis lateral amiotrófica y transmitir un mensaje de esperanza a quienes luchan contra esta enfermedad.












