Este sábado, el Málaga CF y La Rosaleda se reencontrarán a las 18:30 horas para dar inicio a las ocho últimas jornadas de la Segunda División. El equipo blanquiazul se encuentra a cuatro puntos del ascenso directo y empatado con los puestos que impiden la promoción. La prueba que se les presenta es de gran envergadura, ya que deberán enfrentar a la UD Las Palmas, que se ha consolidado como la mejor defensa de LaLiga Hypermotion.
La situación del club malagueño es compleja, ya que el equipo dirigido por Luis García ha encajado solamente 28 goles en 34 partidos, lo que se traduce en una media de 0,83 goles por encuentro. Esta cifra es la mejor de la temporada y representa un verdadero reto para el Málaga CF, que espera marcar en su encuentro de este sábado.
El guardameta Dinko Horkas se ha convertido en una figura clave en la defensa de la UD Las Palmas. Tras haber sido el suplente de Cillessen la temporada pasada, ahora es el líder de la zaga canaria. Ha mantenido la portería a cero en 13 ocasiones, destacando partidos contra equipos como Burgos, Granada y Cultural Leonesa.
El conjunto canario no solo se beneficia de un gran portero, sino que también destaca por recibir pocos disparos por partido, con una media de 10,62, siendo solo superados por el Castellón. Por el contrario, el Málaga CF es uno de los equipos que más disparos recibe, lo que aumenta la presión sobre su portero, Alfonso Herrero.
En el aspecto defensivo, el Málaga CF ha mostrado una mayor estabilidad con la pareja Murillo-Montero en el centro de la defensa, mientras que Luis García ha utilizado a cuatro centrales diferentes en los últimos tres encuentros. Esta variabilidad ha traído consigo resultados dispares, con partidos en los que han encajado hasta tres goles.
El equipo malagueño se encuentra entre los más goleadores de la categoría, sumando 56 tantos, y solamente han dejado de marcar en una ocasión desde la llegada de su actual técnico, que fue en el último partido en La Rosaleda contra el Leganés (0-0). Este sábado, el Málaga CF deberá reinventarse en ataque para desafiar a la mejor defensa de la liga, dado que cada punto cuenta, especialmente ante un rival directo en la lucha por la promoción.












