El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha reconocido que la expulsión de Gerard Martín en el partido entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona debió mantenerse. A través de su programa «Tiempo de Revisión», el colectivo arbitral afirmó que el jugador debió ser sancionado con tarjeta roja directa.
La situación ocurrió al inicio de la segunda parte durante una disputa de balón entre Martín y Almada. Aunque el futbolista azulgrana tocó el balón primero, posteriormente pisó el tobillo del argentino, lo que llevó al árbitro Mateo Busquets Ferrer a mostrarle la tarjeta roja. Tras consultar el VAR, la tarjeta fue modificada a amarilla, una decisión que el CTA considera errónea.
El CTA enfatizó que la intervención del VAR no era necesaria en este caso, ya que la decisión original del árbitro fue correcta. «Se trata de juego brusco grave sin que tenga relevancia quien toca primero el balón», señaló la portavoz del CTA, Marta Frías, en el audio explicativo.
Además, se comparó esta acción con otra ocurrida en el partido Betis-Rayo el 21 de febrero, que también fue considerada como roja. El CTA reafirmó que la recomendación del VAR condujo a una modificación incorrecta de una decisión que había sido bien valorada en directo, insistiendo en que el árbitro debió mantener su decisión inicial.












