El Cádiz CF se prepara para enfrentar al Córdoba CF este sábado en el Nuevo Mirandilla, un encuentro que el entrenador Sergio González describe como crucial. Ambos equipos llegan con dudas, ya que el Córdoba solo ha conseguido un punto de 24 posibles en sus últimos ocho partidos de la Liga Hypermotion.
A pesar de la reciente derrota ante el Valladolid, González transmite un mensaje de confianza y autocritica. «Hemos revisado las imágenes juntos, hemos hablado y el equipo ha pasado página. Lo que ocurrió no va a sumarnos, pero sí podemos corregir y llenarnos de energía. Todo nos está pesando mucho», explicó el técnico.
El entrenador del Cádiz tiene plena confianza en el trabajo que realizan diariamente y se centra en la necesidad de realizar un buen partido. «Hay que condicionar en positivo y no en negativo», añadió. Reconoce la calidad del equipo, pero también hace un llamado a que todos deben dar un paso adelante. «Cada partido tiene su importancia. En Ceuta competimos mejor, pero en Valladolid no lo hicimos. Mañana tenemos la oportunidad de ser responsables, positivos y ganar para olvidar lo anterior».
En cuanto al reciente fichaje de Lucas Pérez, González ha descartado su participación en este partido. «Lucas debe aportarnos un impacto doble. A nivel anímico, vive por y para el fútbol y le encanta motivar a sus compañeros. En lo deportivo, es un jugador de máximo nivel y ha llegado en mejor forma de lo que esperábamos. Queremos al mejor Lucas lo antes posible, tanto dentro como fuera del campo», expresó.
Con menos de un día para el partido, el entrenador tiene casi definido el equipo, destacando la recuperación de Mario Climent y Moussa, quien regresa feliz tras debutar con su selección. «Hay jugadores con molestias que evaluaremos mañana», comentó.
Sobre el Córdoba CF, González reconoció que se trata de un choque «entre dos equipos con dudas», pero confía en que el factor local será decisivo. «Ellos prefieren tener la posesión y buscar espacios, pero jugar en casa debe ser clave para nosotros». «Queremos dar un golpe en la mesa», concluyó el preparador del Cádiz.












