Un nuevo fin de semana complicado para los pilotos españoles en la Fórmula 1 se vivió en el Gran Premio de China. Tras la decepción en Albert Park, las expectativas no eran altas, y la realidad confirmó que tanto Aston Martin como Williams aún están lejos de alcanzar la competitividad deseada. Para Carlos Sainz y Fernando Alonso, el inicio de temporada se presenta repleto de desafíos, aunque Sainz mantiene el optimismo ante la adversidad.
Durante la primera sesión de clasificación, Sainz registró un tiempo notable al volante del FW48, pero no fue suficiente para acceder a la Q2, arrancando así desde la decimosexta posición. En la carrera del Sprint, el piloto madrileño logró remontar hasta cinco posiciones, finalizando en el puesto 12, lo que a pesar de todo indica un pequeño avance.
En la sesión de clasificación para el domingo, Sainz no pudo superar el puesto 17, quedando eliminado en la Q3. Aun así, logró un tiempo de 1″34″317, que aunque le dejó un sabor agridulce, fue considerado un buen registro por su equipo. «Ha sido una buena vuelta, pero es frustrante no poder pasar a Q2», comentó Sainz a los micrófonos de DAZN.
El jefe de Williams, James Vowles, también elogió el esfuerzo del piloto, reconociendo que había extraído el máximo potencial del monoplaza en esas condiciones. «Hay que quedarse con lo positivo», enfatizó Sainz, quien a pesar de las dificultades, se siente satisfecho con su ritmo, considerando que ha sido rápido tanto en la clasificación como en la carrera del Sprint.
De cara a la carrera del domingo, Sainz se muestra realista: «Aspiramos a un «top 15″, a menos que otros pilotos nos ayuden mucho. No tenemos ritmo para más». Se anticipa que Williams no realizará mejoras antes del Gran Premio de Miami, programado para principios de mayo. «Hasta que no quitemos peso y añadamos carga aerodinámica, debemos seguir probando para entender mejor el coche», concluyó Sainz, manteniendo la esperanza de que la situación mejore en las próximas carreras, aunque reconoce que si no se dan avances, el año podría hacerse largo.












