El encantador pueblo de Trevélez, situado en el corazón de la Alpujarra granadina, no solo se enorgullece de ser uno de los más altos de España, sino que también es el hogar de las curiosas casas de «Los Tres Cerditos». A más de 1.400 metros de altitud, este destino combina naturaleza, arquitectura tradicional y una rica gastronomía.
Conocido por sus empinadas calles, chimeneas humeantes en invierno y secaderos de jamón, Trevélez atrae cada año a miles de visitantes. Durante la segunda edición de la Feria del Jamón y Productos Típicos, se erigieron tres casas: una de paja, otra de madera y una más de ladrillo. Estas casas, abiertas al público, representan los tres barrios de la localidad: el Medio, el Alto y el Bajo.
Este atractivo turístico también rinde homenaje a la historia del pueblo, íntimamente ligada a la producción del famoso jamón de Trevélez. Además, las fuentes que brotan en cada rincón añaden un encanto especial, siendo la Fuente del Jamón una de las más emblemáticas, con esculturas de jamones que la decoran.
Visitar Trevélez no solo es una oportunidad para admirar su belleza arquitectónica y natural, sino también para disfrutar de rutas de senderismo en el Parque Nacional de Sierra Nevada. Los turistas pueden explorar el legado morisco que se refleja en la arquitectura de la Alpujarra y saborear el célebre jamón con Denominación de Origen en un entorno que parece sacado de un cuento.
Sin duda, un plan ideal para quienes buscan una escapada rural que combine historia, naturaleza y un toque de fantasía.













