En el Parlament, PP y Vox han decidido no apoyar la recuperación de la moratoria turística que solicitaba el PSIB. Esta iniciativa, defendida por el diputado Llorenç Pou, fue desestimada por la derecha, que considera que la suspensión de plazas es una «solución mágica» que no resulta efectiva.
Pou destacó que «nunca se había hablado tanto de turismo y se había hecho tan poco», advirtiendo al PP sobre el creciente descontento tanto de turistas como de residentes debido a la masificación del sector. En respuesta, Salomé Cabrera de PP y Patricia de las Heras de Vox recriminaron al PSIB el aumento de plazas durante su mandato, sugiriendo que sus políticas han fracasado.
La diputada de Vox expresó que los socialistas «vienen a pedir el decrecimiento con una pachorra sorprendente», mientras que Cabrera cuestionó por qué no se había abordado la moratoria antes de finalizar sus dos legislaturas.
El PSIB proponía restablecer la moratoria turística hasta que los Consells completaran sus estudios de capacidad de carga turística y establecer un calendario para su finalización. Pou criticó la política de contención del PP, recordando que, aunque se han levantado restricciones, siguen creando nuevas plazas que no estaban en el mercado.
En una reciente sesión de control al Govern, Pou ironizó sobre el sorteo de plazas turísticas del Consell de Mallorca, comparándolo con un bingo, lo que, según él, simboliza el desorden y la ridiculez de la política turística actual. Por su parte, el conseller de Turismo, Jaume Bauzá, defendió el sorteo como «el mecanismo más transparente y equitativo» para la distribución de plazas.














