La Policía Local logró rescatar a un peregrino de 72 años, originario de Cantabria, que se había desorientado en las cercanías de la parroquia de Codeseda mientras realizaba el Caminos de Santiago. El hombre, identificado como Salvador Azúa Villazón, formaba parte de un grupo que estaba recorriendo el «Caminho da Geira e dos Arrieiros», que conecta Braga con Santiago de Compostela.
Acompañado de dos amigos, Sebastián y Gonzalo, se encontraron en una situación complicada cerca de las ocho de la tarde del jueves. Tras hacer una pausa para tomar fotografías, la noche lo sorprendió y, aunque sabía por dónde había ido, el tiempo se le echó encima. La situación se complicó cuando perdió la conexión a Internet, lo que le impidió usar su aplicación de navegación.
Salvador pidió ayuda a un anciano que se encontró en su camino, pero, desafortunadamente, recibió indicaciones equivocadas que lo llevaron a adentrarse en un área boscosa. En ese momento, decidió contactar con el servicio de emergencias 112 a las 20:20 horas, expresando su estado de nerviosismo y desorientación.
«No sabía cómo retomar la ruta», comentó Salvador. «Mis compañeros estaban más preocupados que yo. Llamé al 112 y, aunque no podía enviar mi ubicación, me guiaron para lograrlo.» Menos de una hora después, gracias al trabajo coordinado de los agentes, fue hallado en la zona de la Grela, a menos de dos kilómetros de Codeseda. Aunque mostraba signos de cansancio y nerviosismo, su estado de salud era bueno y no fue necesaria asistencia médica.
Al día siguiente, el grupo tenía previsto continuar su ruta hacia la catedral de Santiago. Durante su descanso, Salvador compartió su experiencia y las dificultades que encontró en este camino portugués. «Es la sexta vez que realizo el Camino de Santiago», mencionó. «Comencé en 2016 y nunca repito la ruta, pero sinceramente, esta vez no ha sido de mi agrado. Está bastante descuidada, con pocos servicios y caminos en mal estado, además de una señalización confusa.»
El peregrino hizo un llamado a la necesidad de mantener adecuadamente los senderos y mejorar la señalización, ya que a menudo los caminantes se enfrentan a caminos llenos de maleza y barro, lo que puede resultar peligroso. La Policía Local enfatizó la importancia de mantener la calma en situaciones como estas y el papel crucial de las nuevas tecnologías en la localización de personas en apuros, siempre que haya cobertura telefónica disponible.














