El conflicto en Oriente Medio, especialmente entre Estados Unidos e Irán, ha desatado una crisis en la industria turística, poniendo en riesgo unos 40.000 millones de euros. La situación ha llevado a varios gobiernos a emitir advertencias de «no viajar» a países como Israel, Emiratos Árabes Unidos y Catar, lo cual ha generado un caos en los desplazamientos de los turistas.
Los viajeros que se encontraban en destinos como Dubái y Doha intentan regresar a casa ante la reducción de vuelos de repatriación. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó que la campaña en Irán podría extenderse más allá de las cuatro o cinco semanas inicialmente previstas.
La Middle East Travel Alliance ha señalado que el número de turistas en la región podría disminuir en hasta 30 millones. Ibrahim Khaled, director de marketing de la organización, comentó que el crecimiento turístico que había experimentado la región se ha visto bruscamente interrumpido tras las recientes tensiones.
Khaled añadió que en los destinos indicados en las listas de «no viajar», han observado un elevado número de cancelaciones. La situación actual ha provocado alteraciones en los vuelos, paralizando prácticamente el turismo en esas áreas.
Un informe de Tourism Economics estima que las llegadas de visitantes a Oriente Medio podrían reducirse entre un 11% y un 27% para 2026, en comparación con las proyecciones anteriores que preveían un crecimiento del 13%. Esto implicaría entre 23 y 38 millones menos de visitantes internacionales y una pérdida económica significativa en el sector turístico.
Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) son los más vulnerables a estas pérdidas. Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí son especialmente susceptibles debido a su dependencia de los viajeros internacionales. La percepción de inseguridad se ha visto intensificada por los recientes ataques de Irán a países vecinos, lo que ha llevado a un cierre más amplio del espacio aéreo en la región.
A pesar de la gravedad de la situación, algunos expertos del sector creen que el impacto a largo plazo podría ser menos severo. Khaled resaltó la resiliencia del mercado turístico en Oriente Medio, afirmando que la demanda tiende a recuperarse rápidamente cuando se restablece la estabilidad. Gloria Guevara, presidenta del World Travel & Tourism Council, compartió una visión optimista sobre la capacidad del sector para adaptarse a los desafíos globales.














