El balneario romano de Alange ofrece una experiencia termal única

En Alange, puedes disfrutar de termas romanas con más de 1.700 años de historia.

A pocos kilómetros de Mérida, en la localidad de Alange, se encuentra uno de los balnearios más singulares de España. Este lugar, cuyas termas romanas se construyeron en el siglo III d.C., es un testimonio vivo de la historia, permitiendo a los visitantes disfrutar de las aguas termales que ya utilizaban los romanos hace casi dos mil años.

Las termas de Alange, declaradas Bien de Interés Cultural, forman parte del territorio de Augusta Emerita, actual Mérida, cuyo conjunto arqueológico ha sido reconocido como Patrimonio de la Humanidad. Este balneario destaca por sus dos cámaras circulares, que están cubiertas por cúpulas de ladrillo y conservan la estructura original, convirtiéndose en uno de los complejos termales romanos mejor preservados de Europa.

Las aguas mineromedicinales que brotan a unos 28 grados son conocidas por sus beneficios en afecciones reumáticas, respiratorias y de la piel. En el histórico complejo termal, los visitantes pueden sumergirse en las piscinas originales, donde el vapor se eleva bajo los lucernarios que adornan las cúpulas, creando una atmósfera única que transporta a los visitantes al mundo romano.

La sensación al entrar en estas salas es la de realizar un viaje en el tiempo. La luz natural que se filtra, las paredes que mantienen su estructura original y el silencio que solo es interrumpido por el eco del agua, evocan la imagen de los antiguos habitantes de Lusitania que acudían a este lugar para relajarse después de un largo día.

A lo largo de los siglos, Alange ha mantenido su reputación por las propiedades curativas de sus aguas. En el siglo XIX, se construyó el edificio del balneario moderno, que integró las antiguas termas romanas, formando uno de los centros termales más interesantes de España.

Hoy en día, el balneario combina su patrimonio arqueológico con instalaciones modernas de bienestar, que incluyen circuitos termales, tratamientos terapéuticos y programas de salud. Los visitantes pueden disfrutar de estas instalaciones mientras contemplan el cercano embalse de Alange, un gran lago artificial rodeado de colinas, perfecto para practicar deportes acuáticos como vela y kayak, o simplemente para disfrutar de la belleza natural del entorno.

El complejo termal también ofrece alojamiento, con dos hoteles disponibles: el Gran Hotel Balneario de Alange, un establecimiento de cuatro estrellas que se encuentra en el edificio histórico del balneario, y el Hotel Varinia Serena, de tres estrellas, que presenta un estilo más contemporáneo. Los huéspedes de ambos hoteles tienen acceso a los circuitos termales y a las antiguas termas romanas, garantizando una experiencia completa de bienestar y relax en un entorno histórico.

Redacción

Detrás de Opinión Ibérica hay un equipo editorial comprometido con el análisis profundo de la realidad española e internacional. Cubrimos economía, política, sociedad y cultura con rigor periodístico y visión crítica. Nuestro objetivo: ofrecer información contrastada y opinión fundamentada para entender lo que realmente importa, todos los días del año.

Anterior

Las impresionantes chimeneas de hadas en los Barrancos de Gebas

Siguiente

La Hoya de Guadix: un desierto andaluz que evoca el suroeste estadounidense

No te pierdas

El buque MV Hondius llega a Tenerife con desembarco escalonado de pasajeros

El MV Hondius llegará al puerto de Granadilla y desembarcará pasajeros según