La llegada de la primavera en el cantón suizo del Valais da inicio a una tradición singular: los Combates de Reinas, donde se enfrentan vacas de la raza Hérens. Esta raza, que presenta similitudes con el toro bravo ibérico, ha cautivado a los visitantes españoles que observan a estos animales robustos pastar en las montañas.
Las hembras de la raza Hérens son conocidas por su carácter combativo; a diferencia de otras especies donde son los machos los que luchan, aquí son ellas las que establecen su jerarquía. Estas vacas, de color negro o marrón oscuro, se enfrentan en combates que no implican cornadas, sino que utilizan su fuerza para embestir y empujar, como si estuvieran unidas por un yugo invisible.
La tradición de estos combates se remonta a hace dos mil años, cuando se dice que los romanos llevaron este ganado desde España hacia Suiza y el Valle de Aosta en Italia. Con el tiempo, los enfrentamientos se han convertido en un evento social, donde cada ganadero muestra con orgullo sus ejemplares en un ambiente festivo que atrae a cientos de personas a las gradas.
La temporada de combates se desarrolla entre marzo y mayo, con eliminatorias que culminan en la final nacional. En 2026, los combates comenzaron el 22 de marzo en Martigny y continuarán en diferentes localidades del Valle del Ródano, como el combate del Alto Valais el 19 de abril en la Goler Arena de Raron. El evento culmina en Aproz (Sion) durante el fin de semana del 9 y 10 de mayo, donde se corona a la Reina de Reinas.
Más allá de su faceta ganadera, estos combates poseen un fuerte componente social, con una gran afluencia de público que apoya a sus vacas favoritas, muchas de las cuales se convierten en verdaderas celebridades locales. Durante la famosa Désarpe en otoño, también se celebran combates en localidades como Martigny, donde la tradición continúa viva.
Si está interesado en asistir a alguno de estos combates, las entradas para la Gran Final Nacional suelen requerir reserva anticipada, mientras que los encuentros de junio, cuando las vacas suben a los pastos de montaña, son gratuitos y accesibles para los senderistas que recorren la zona.













