En el corazón del Alentejo se encuentra Alcácer do Sal, una ciudad milenaria que combina historia, cultura y naturaleza. Esta localidad, situada a menos de una hora y media de Lisboa, es un lugar que muchos desconocen a pesar de su privilegiada ubicación, cerca de la vibrante Setúbal y de las espectaculares playas de Comporta.
La historia de Alcácer do Sal se remonta a tiempos fenicios, cuando se convirtió en un importante centro comercial gracias a su ubicación estratégica en el río Sado. Este río, que fluye de sur a norte, ha sido testigo de la evolución de la ciudad desde su fundación, pasando por la influencia de los árabes, que la renombraron como Al-Kassr, hasta su reconocimiento como uno de los bastiones más importantes de la península ibérica.
El castillo que domina la ciudad, declarado Monumento Nacional en 1910, es un testimonio de su rica historia. Fortificado por los árabes, todavía conserva una de las mayores criptas arqueológicas de Portugal, revelando estratos que datan de casi tres mil años.
Además de su patrimonio arquitectónico, Alcácer do Sal se destaca por su gastronomía. La cocina local, que fusiona tradiciones alentejanas con productos del río y del mar, es famosa por platos como el arroz de lingueirão y las anguilas en ensopado. Los dulces también son protagonistas, con productos típicos como las pinhoadas, fabricadas con piñones, que representan un delicioso souvenir.
La ciudad no solo ofrece historia y gastronomía, sino que también destaca por su entorno natural. El estuario del Sado, declarado Reserva Natural, cuenta con una rica biodiversidad, siendo hogar de más de 200 especies de aves. Los visitantes pueden disfrutar de actividades como la observación de delfines mulares, que habitan en estas aguas, así como rutas de senderismo que recorren paisajes de arrozales y marismas.
Alcácer do Sal es un lugar donde la historia se entrelaza con la naturaleza, invitando a los viajeros a descubrir sus secretos. Desde su casco histórico, con calles empedradas y edificios monumentales, hasta sus paisajes naturales, esta ciudad es un destino que merece ser explorado.














