Yolanda Díaz ha dado un paso atrás definitivo en su carrera política institucional. La vicepresidenta segunda del Gobierno ha anunciado públicamente que no se presentará como candidata a las elecciones generales previstas para 2027. Lo ha hecho a través de una carta difundida este miércoles en sus redes sociales, en la que afirma: «Hoy quiero anunciaros que no seré candidata a las próximas elecciones generales de 2027. Es una decisión muy meditada».
La dirigente gallega asegura que su compromiso con el actual Gobierno de coalición sigue intacto y que continuará al frente del Ministerio de Trabajo hasta el final de la legislatura, trabajando para «cumplir con el mandato de las urnas y avanzar en todo lo que queda por hacer».
Un anuncio con contexto político
El comunicado llega apenas cuatro días después del acto de lanzamiento de la nueva coalición entre IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar, del que Díaz decidió mantenerse al margen. Su ausencia fue ya interpretada por muchos como una señal sobre su futuro político. La decisión abre ahora un debate urgente sobre quién asumirá el liderazgo de ese espacio a la izquierda del PSOE de cara a las generales, sin que exista por el momento una alternativa clara.
El anuncio también llega en plena efervescencia interna en la izquierda, con la propuesta de unidad lanzada por el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, como telón de fondo. Díaz valora explícitamente ese impulso en su carta: «Es el momento de ampliar la democracia y de llenarla de sentido y esperanza».
Quiero contaros una cosa.
— Yolanda Díaz (@yolandadiaz.bsky.social) 25 de febrero de 2026, 5:59
Balance de logros y tareas pendientes
En su misiva, la ministra repasa los principales hitos del Gobierno en materia laboral y social: la subida del salario mínimo un 66% hasta los 1.221 euros, la reducción del desempleo por debajo del 10%, el aumento de la contratación indefinida, los avances en derechos LGTBIQ+ en el ámbito laboral o la ampliación de los permisos por nacimiento y cuidado hasta las 22 semanas. También señala que la pobreza juvenil ha bajado del 28,3% al 20,9%.
Sin embargo, reconoce que quedan asuntos pendientes, como el Estatuto de las personas becarias o la regulación del control horario. Y contrapone el modelo español al de otros gobiernos: «Mientras Trump deporta migrantes, España es un país de acogida que las y los regulariza».
Una trayectoria marcada por el desgaste
Díaz llegó al Congreso en 2015 como diputada de En Marea y fue designada ministra de Trabajo en 2019 por Pablo Iglesias. Su gestión de los ERTE durante la pandemia la catapultó como la política más valorada por los españoles según el CIS. Articuló una coalición de 15 organizaciones que obtuvo 31 diputados en las generales del 23-J de 2023, contribuyendo a la reedición del Gobierno de coalición con el PSOE.
No obstante, los últimos dos años han sido difíciles: Podemos rompió con su grupo parlamentario a finales de 2023, la propuesta estrella para reducir la jornada laboral fue tumbada en el Congreso, y el fracaso en las europeas aceleró su renuncia al liderazgo de Movimiento Sumar. Este miércoles supone el capítulo final de ese proceso de retirada.
«Miro atrás y estoy orgullosa»
En tono personal —con algunos pasajes escritos en gallego—, Díaz reconoce que «siempre tuvo muchas reticencias» ante la idea de ser candidata, aunque no se arrepiente de haber dado el paso. «La política ha sido el aire que respiré en mi casa», escribe, en referencia a su padre, el sindicalista Suso Díaz, fallecido el pasado julio.
La vicepresidenta concluye su carta con un mensaje de futuro: «La tarea pendiente es ganar el país. Con claridad, con cariño, con ternura, sin miedo. Como hasta ahora.»
























