El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, ha instado a la presidenta en funciones de Extremadura y candidata del PP a la reelección, María Guardiola, a reflexionar sobre su futuro político y a decidir si continuará con las políticas socialistas que han marcado su gestión. Fúster, en declaraciones realizadas este viernes en Santander, ha señalado que la clave para un posible pacto con su formación radica en la disposición de Guardiola a un cambio significativo en su enfoque.
La intervención de Fúster se produce tras los comentarios de Alberto Núñez Feijóo, líder nacional del Partido Popular, quien subrayó que Guardiola, con 29 escaños obtenidos en las últimas elecciones, tiene «más legitimidad que nunca». Fúster, sin embargo, ha apuntado que la candidata popular debe cuestionarse si desea seguir por el camino de las políticas «socialistas y socialdemócratas» que, según él, han llevado a la región a la situación actual.
¿Cambio o continuidad en la política extremeña?
Fúster ha planteado una serie de interrogantes dirigidas a Guardiola sobre su intención de continuar con las políticas que, a su juicio, agravan la crisis en el sector agrícola extremeño. «¿Quiere seguir en las políticas que ahogan el campo extremeño? ¿O desea implementar un enfoque que realmente salvaguarde este sector y critique el Pacto Verde?», cuestionó el portavoz de Vox.
La presión sobre Guardiola también se ha intensificado debido al incremento de representación de Vox en el parlamento extremeño, donde ha pasado de contar con cinco a once diputados. Este contexto ha obligado a la presidenta a considerar su estrategia de cara a la investidura, en un escenario donde las negociaciones entre partidos son cruciales.
La llamada a la responsabilidad
En su intervención, Fúster ha enfatizado que la responsabilidad de tomar decisiones recae en Guardiola. «Si quiere hacer cambios reales y deshacerse de las políticas ideológicas de género y otras ‘absurdeces’, estaremos dispuestos a colaborar. Pero si no está dispuesta a ello, no es nuestra responsabilidad, es la suya», afirmó, subrayando la importancia de que la candidata popular se defina claramente.
Con este panorama, la presión sobre María Guardiola se incrementa, no solo por las expectativas generadas en su electorado, sino también por la necesidad de encontrar aliados que le permitan gobernar en una comunidad autónoma donde Vox ha ganado terreno. La próxima decisión de Guardiola será clave para definir el futuro político de Extremadura y, posiblemente, influir en el rumbo del Partido Popular a nivel nacional.
