Los usuarios de patinetes eléctricos en España están atravesando una situación complicada debido al colapso de la página web de la Dirección General de Tráfico (DGT). Este problema impide a miles de propietarios completar el registro obligatorio para matricular sus vehículos y, por ende, contratar el seguro exigido por la normativa vigente.
Desde hace un mes, se ha hecho obligatorio disponer de un seguro de responsabilidad civil para los patinetes eléctricos y otros vehículos de movilidad personal. El registro, que debe realizarse de forma telemática a través de la página de la DGT, ha estado inoperativo según han denunciado diversos usuarios y asociaciones.
El colapso afecta no solo a adultos, sino también a menores y personas con dificultades para manejarse con la administración digital. En España, se estima que hay más de 5 millones de patinetes en circulación, y la normativa impone requisitos adicionales como el uso de casco y chaleco reflectante por la noche, además de establecer una edad mínima de 15 años para conducir estos vehículos.
En Catalunya, se han registrado alrededor de 9.000 patinetes para que sus usuarios puedan circular legalmente. Sin embargo, muchos de ellos, como es el caso de Valentina, una usuaria de Lleida, han reportado problemas para asegurar sus patinetes. Valentina relata: «Tengo el patinete registrado en la DGT, pero la aseguradora me ha dicho que espere a que la página se desbloquee, porque está colapsada».
El proceso de contratación de seguros es imposible hasta que los patinetes estén matriculados, lo que ha llevado a la Asociación de Usuarios para la Movilidad Personal, presidida por Pol Solà, a confirmar que existen problemas generalizados en el sistema. Ante esta situación, las asociaciones han solicitado formalmente al gobierno que se aplique una moratoria en las multas, dado que la actual situación representa un problema significativo que requiere una solución coordinada desde el Gobierno central.
En la actualidad, la aplicación de sanciones es variable, dependiendo de la flexibilidad de cada ayuntamiento y su cuerpo de guardia urbana. Esta disparidad genera una gran incertidumbre entre los usuarios, que demandan una respuesta unificada mientras persistan los fallos técnicos en la plataforma de la DGT.

























