Una gran mayoría de los ciudadanos en España, concretamente un 77%, respalda la iniciativa del Gobierno de prohibir el acceso a las redes sociales para los menores de 16 años. Este dato se extrae del reciente Estudio de Fundación BBVA sobre las Actitudes hacia la tecnología en España, publicado este miércoles.
No solo esta prohibición ha generado consenso, sino que también un 86% de los encuestados se manifiesta a favor de restringir el uso de teléfonos móviles en los centros educativos de primaria. En el caso de los alumnos de secundaria, la cifra desciende ligeramente, pero aún así, un 60% apoya la medida. Estas cifras reflejan la creciente preocupación social sobre el impacto que los smartphones tienen en la salud mental y las habilidades cognitivas de los jóvenes.
El estudio revela una postura ambivalente hacia la tecnología. Más del 90% de los participantes considera que la tecnología facilita y mejora la vida cotidiana, y un 88% opina que sus beneficios superan a sus perjuicios. Sin embargo, un 95% de los encuestados expresa su preocupación por la velocidad con la que la tecnología cambia nuestro estilo de vida, mientras que un 91% alerta sobre el aislamiento social que puede provocar y un 64% sugiere que vivirían mejor sin tanta tecnología.
La encuesta también pone de manifiesto que los ciudadanos son conscientes de los riesgos asociados a su presencia en línea. El acoso a través de redes sociales es la preocupación más mencionada, con un 79% de los encuestados, seguido de la falta de privacidad (74%) y los problemas de ciberseguridad (72%). La veracidad de la información en estas plataformas es un tema que inquieta al 65% de los participantes.
Además, el informe de Fundación BBVA indica que prácticamente la totalidad de los españoles, un 98%, usa su móvil para conectarse a Internet. De este grupo, un 94% de los adultos se conecta diariamente, mientras que un 39% afirma estar en línea casi todo el tiempo. En un dato curioso, se destaca que, más allá del dominio del smartphone, los televisores inteligentes son el segundo dispositivo más utilizado para acceder a la web, con un 54%, superando ligeramente a los ordenadores portátiles (53%).
























