El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha comenzado su viaje oficial a la República Popular China con una visita a la prestigiosa Universidad de Tsinghua, en Pekín. Este viaje, que se inició el lunes, tiene como objetivo estrechar la colaboración científica e institucional con el régimen de Xi Jinping. Acompañado por su esposa, Begona Gómez, Sánchez busca fortalecer las relaciones bilaterales durante su estancia en Asia.
En su intervención en la universidad, el jefe del Ejecutivo hizo un llamado al gobierno chino para que asuma un papel más activo en la resolución de diversas crisis globales. En particular, instó a las autoridades a exigir el cumplimiento del derecho internacional y a contribuir a poner fin a los conflictos que afectan a regiones como Ucrania, Irán, el Líbano y Cisjordania. «China ha hecho mucho, y lo celebramos, pero puede hacer más exigiendo que el derecho internacional se cumpla y cesen conflictos como los de Irán, el Líbano, Cisjordania o Ucrania», afirmó durante su discurso.
La visita a Tsinghua es solo la primera etapa de una gira más amplia que busca abordar no solo cuestiones de seguridad, sino también asuntos comerciales y económicos que afectan a las empresas españolas en el mercado asiático. Además, la jornada tuvo un marcado acento académico, ya que Pedro Sánchez recibió la cátedra honoraria de la Academia China de Ciencias, un acto que también contó con la presencia de su esposa.
El profesor Qi Zhou, quien es viceministro del Gobierno chino, le entregó la distinción. En su discurso tras recibir el reconocimiento, Sánchez manifestó su honor por ser nombrado profesor honorario y destacó la importancia de fortalecer la colaboración científica entre España y China. «La investigación es una necesidad», subrayó, enfatizando que hoy en día, el avance científico es una obligación para las administraciones públicas.
El presidente del Gobierno también hizo hincapié en que la comunidad internacional enfrenta desafíos compartidos, como el cambio climático y las amenazas sanitarias globales, así como la gobernanza de las tecnologías emergentes en un mundo interconectado. Según Sánchez, la ciencia es una herramienta fundamental para comprender y convertir estos desafíos en oportunidades de progreso y desarrollo económico.
Además, el líder socialista resaltó la relevancia de la cooperación no solo a nivel bilateral, sino también entre la Unión Europea y China. Explicó que la colaboración entre instituciones de investigación y comunidades científicas ha aumentado en los últimos años, lo que demuestra que el trabajo conjunto potencia la ciencia de manera decisiva. «España y China seguirán trabajando codo a codo, impulsando el conocimiento para el bien común», concluyó durante la ceremonia.
























