Melilla y Ceuta han cerrado el año 2025 con un notable incremento del 43,88 % en inmigración irregular, registrando un total de 3.879 entradas irregulares entre ambas ciudades autónomas. Este aumento se ha visto principalmente en las entradas por vía terrestre, donde se han observado los mayores incrementos en comparación con el año anterior.
Aumento en Ceuta y Melilla
Según los datos oficiales proporcionados por el Ministerio del Interior, Ceuta ha registrado el mayor número de entradas irregulares en 2025, con 3.523 por tierra. Esto representa un 39,2 % más que en 2024, lo que equivale a un aumento de 992 entradas. Por su parte, Melilla ha experimentado un incremento aún más significativo en términos relativos, con un aumento del 181,9 % en entradas irregulares por vía terrestre, pasando de 116 en 2024 a 327 en 2025, lo que supone 211 entradas adicionales.
Además, Melilla ha cerrado el año con un aumento del 19 % en inmigración irregular por vía marítima, contabilizando 25 accesos, cuatro más que en el año anterior. Esto ha llevado a que la ciudad autónoma cierre 2025 con un total de 352 entradas, lo que representa un 156,9 % de incremento en comparación con las 137 entradas de 2024.
Contexto y perspectivas futuras
En el caso de Ceuta, se han sumado 3.527 accesos irregulares en total, lo que implica un aumento de 968 en comparación con el 2.559 registrado en 2024, un incremento del 37,82 %. Sin embargo, las entradas por vía marítima han experimentado un fuerte descenso, con solo cuatro migrantes llegando en dos embarcaciones, en comparación con los 28 que arribaron el año anterior en siete pateras, lo que equivale a un descenso del 85,7 %.
El aumento en la inmigración irregular ha sido notable durante todo el año, con varios intentos masivos de entrada, algunos de los cuales fueron frustrados por los cuerpos de seguridad en colaboración con Marruecos. A pesar de estos esfuerzos, en ocasiones, decenas de personas han logrado acceder y han sido atendidas posteriormente por los servicios sociales y trasladadas a centros de acogida.
Las previsiones para 2026 son inciertas. Se espera que las rutas migratorias continúen cambiando en función de la presión política, económica y humanitaria en los países de origen. No obstante, Melilla seguirá siendo un punto clave en el mapa de la inmigración irregular hacia Europa.
























