Marta Fernández de Castro, consejera de Presidencia y Administración Pública, ha garantizado la existencia de personal suficiente en el matadero municipal. Según explicó, la plantilla está compuesta por un coordinador, cinco oficiales matarifes, tres operarios de carga, dos operarios generales, un oficial de mantenimiento, un oficial jefe matarife, un gestor de administración y un operario de servicios.
La consejera reconoció que la Secretaría de Función Pública está trabajando para resolver cualquier incidencia que pueda surgir. Sin embargo, apuntó que las dificultades se presentan cuando se producen bajas temporales, ya que la persona que cubre estas ausencias a veces no posee la experiencia necesaria para realizar tareas especializadas como el despiece.
En este sentido, Fernández de Castro subrayó que los problemas recientes en el matadero se deben a situaciones puntuales y no a una falta de plantilla. «El inconveniente radica en que algunas personas no cuentan con la especialización requerida para determinadas funciones», afirmó.
El matadero municipal es un servicio esencial para la comunidad, encargado de garantizar la correcta gestión y manipulación de productos cárnicos. La Administración, consciente de la importancia de mantener la operatividad, se esfuerza por cubrir bajas y asegurar que se cumplan los estándares de calidad y seguridad.
La consejera insistió en que la causa principal de las dificultades no está en la insuficiencia de trabajadores, sino en la necesidad de contar con personal formado y especializado para tareas concretas dentro del matadero. Por ello, la Administración sigue comprometida en buscar soluciones para evitar que estas circunstancias afecten el servicio.

























