La nueva estrategia judicial del expresident de la Generalitat, Carlos Mazón, parece estar dando sus frutos. La solicitud de personarse en la causa de la dana, presentada por su abogado, tenía como objetivo que la jueza Nuria Ruiz Tobarra aclarara si estaba siendo investigado, a pesar de la decisión del Tribunal Superior de Justicia (TSJCV) que le eximía de responsabilidad penal por falta de indicios. Esta aclaración llegó rápidamente, ya que al día siguiente, la jueza rechazó la personación de Mazón, lo cual, lejos de ser negativo, podría facilitar su situación en el proceso.
En el auto emitido recientemente, la magistrada reafirma la postura del TSJCV, que descartó citar a Mazón como investigado. La jueza recordó que lo citó como testigo, lo que implica que «no puede solicitar su personación» bajo la figura de «preimputado», que le otorgaría los derechos de un investigado, como el acceso a la documentación del caso o la posibilidad de recurrir decisiones. Esta figura aplicaría solo si existieran indicios en su contra, lo que, según el TSJCV, no es el caso, por lo que Mazón solo podría personarse si decidiera reconocer un hecho delictivo.
La juez enfatiza que la solicitud de Mazón no contiene ninguna afirmación que sugiera tal reconocimiento, complicando aún más una posible imputación futura. Ser citado como testigo, aunque no lo excluye completamente, dificulta la imputación de delitos, debido a la obligación legal de los testigos de decir la verdad, a diferencia de los investigados, quienes tienen derecho a defenderse.
A lo largo de la instrucción, la jueza había considerado que Mazón podría estar bajo investigación, lo que llevó a no citarlo como testigo y a ofrecerle en tres ocasiones la posibilidad de declarar voluntariamente bajo la figura de «preimputado», oferta que el exdirigente popular rechazó. Esto obligó a la magistrada a elevar un informe al TSJCV para su imputación, intento que no tuvo éxito.
La resolución del alto tribunal ha protegido a Mazón, permitiéndole presentarse ahora sin indicios en su contra y complicando la situación de la magistrada al confirmar que no se le investiga. La defensa de Mazón argumentaba que la jueza estaba llevando a cabo diligencias de investigación en su contra, una afirmación que ella misma rechaza, a pesar de haber realizado indagaciones que incluyen la obtención de imágenes y facturas relacionadas con su actividad.
La jueza ha citado a varios testigos vinculados a Mazón, permitiendo preguntas que incluso abordan aspectos de su vestimenta en una fecha específica. Ruiz Tobarra sostiene que todas las indagaciones están respaldadas por la sección segunda de la Audiencia Provincial, que autorizó la testifical de Maribel Vilaplana. La sala enfatizó que la jueza no debería evitar realizar diligencias que pudieran aportar datos relevantes para una posible imputación, siempre que estas no se dirigieran a investigar directamente la conducta de Mazón.
Aun así, la magistrada ha usado un tono irónico al afirmar que las acusaciones de Mazón carecen de «sustento procesal y fáctico», sugiriendo que la Audiencia no ha ordenado la investigación del expresident. «Estoy segura», concluye Ruiz Tobarra, «de que la representación del señor Mazón no desea sugerir eso en ningún caso».

























