El último enfrentamiento entre el PNV y el Gobierno ha puesto de manifiesto una crisis interna en el PSOE, marcada por un cambio relevante en la interlocución con los nacionalistas vascos. Esta tensión estalló a raíz de un tuit polémico en el que los socialistas simularon lanzar a su líder vasco, Aitor Esteban, a la piscina por su optimismo en la negociación del Estatuto, gesto que fue calificado por el PNV como una «indecencia».
La polémica coincidió con dos hechos significativos en el Congreso: el distanciamiento del PNV en la votación del decreto para prorrogar los alquileres y un duro aviso al presidente Pedro Sánchez durante la sesión de control, donde se le recordó que la «aritmética parlamentaria» le es adversa, dejando en duda el apoyo jeltzale hasta el final de la legislatura.
Los nacionalistas vascos actúan como un termómetro político que detecta el desgaste que sufre el Ejecutivo, que ha cimentado su mandato en una mayoría precaria y negativa, unida solo por la oposición a Vox y no por un proyecto progresista sólido. Esta fragilidad se refleja en derrotas parlamentarias constantes, tanto en votaciones rutinarias como en iniciativas clave, y en la incapacidad de presentar un proyecto de presupuestos general.
En este contexto, el PNV ha protestado por la falta de avances en la prórroga del tope a los alquileres y en la protección social frente a la crisis habitacional. En paralelo, la propuesta del PP para la ley de vivienda y suelo ha comenzado su tramitación parlamentaria gracias a la suma de los votos de Vox, Junts y la abstención del PNV, lo que supone un desafío para el Gobierno.
Esta crisis también ha desvelado un relevo interno en el PSOE. Tras la salida de Santos Cerdán como secretario de Organización, el papel de interlocutor con el PNV ha recaído en Antonio Hernando, actual secretario de Estado de Telecomunicaciones. La confusión surgió cuando el PNV anunció la suspensión de una reunión con Moncloa, que en realidad no estaba prevista con Aitor Esteban, sino con Hernando y con la presencia de Eneko Andueza, secretario general del PSE-EE. Este encuentro tenía como objetivo tratar la negociación del Estatuto vasco.
La evolución de esta relación será clave para la estabilidad del Gobierno y para la capacidad de Sánchez de mantener una mayoría que, por ahora, se muestra cada vez más frágil y condicionada por los intereses de partidos conservadores y nacionalistas.
























