La guerra iniciada por Donald Trump contra Irán a finales de febrero ha provocado un fuerte aumento en la desaprobación pública hacia su gestión económica, alcanzando un 62 %, la cifra más alta durante sus dos mandatos, según refleja una encuesta conjunta del Washington Post, ABC News e Ipsos.
A seis meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, el Partido Republicano se enfrenta a un escenario político cada vez más adverso. La mayoría de los estadounidenses manifiestan su descontento con el manejo que Trump ha dado a la crisis con Irán, con un 66 % que rechaza su actuación frente a un 33 % que la apoya.
La percepción negativa también se extiende a la economía, un factor clave para la reelección del presidente en 2024. La aprobación en este ámbito ha descendido siete puntos, situándose en un 34 %, afectada principalmente por la subida del precio de la gasolina. En cuanto a la inflación, su valoración positiva ha caído cinco puntos hasta el 27 %, mientras que su peor registro corresponde a la gestión del coste de vida general, con tan solo un 23 % de aprobación frente a un 76 % de desaprobación.
En términos generales, la aprobación global de Trump se mantiene cercana al 37 %, similar al 39 % registrado en febrero, pero destaca el fuerte incremento de la desaprobación, que ha alcanzado el 62 %. Entre los republicanos, su apoyo se mantiene estable en el 85 %, aunque su popularidad entre independientes con inclinación republicana ha caído a un mínimo del 56 %. Entre todos los independientes, la aprobación es todavía más baja, con solo un 25 %.
Estos bajos índices ponen en riesgo la ajustada mayoría republicana en la Cámara de Representantes y ahora también amenazan su control en el Senado. La encuesta muestra que los demócratas superan en cinco puntos a los republicanos en intención de voto para las elecciones legislativas. Además, la percepción de la importancia de estos comicios difiere entre ambos partidos: alrededor de seis de cada diez demócratas consideran que serán mucho más importantes que las anteriores, frente a solo un 35 % de republicanos con esa opinión.
Otro dato relevante es el avance demócrata en la confianza económica. El sondeo revela una división casi igualitaria en la población sobre qué partido inspira mayor confianza en asuntos económicos: un 34 % se inclina por los republicanos, un 33 % por los demócratas y el resto no confía en ninguno o lo hace por igual en ambos. En contraste, antes de las elecciones de mitad de mandato de 2022, los republicanos contaban con una ventaja de dos dígitos en esta materia.
Finalmente, entre los votantes registrados que no tienen una preferencia partidista clara, la mayoría apoya a los demócratas para el Congreso con un 49 % frente al 32 % que opta por los republicanos, aunque solo la mitad de ellos asegura que votará seguro.

























