El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un paso decisivo hacia la aprobación de nuevas ordenanzas fiscales, tras obtener el apoyo de los Comunes. Este respaldo es crucial, ya que el gobierno municipal, liderado por Collboni, ya contaba con el apoyo de ERC pero necesitaba el apoyo de BComú para garantizar la aprobación definitiva de las tasas.
Acuerdo alcanzado en el último momento
La votación final de las ordenanzas fiscales se llevará a cabo esta mañana durante el pleno municipal. Previo a esta sesión, Marc Serra, concejal de los Comunes, había manifestado que su partido no apoyaría la propuesta a menos que el consistorio avanzara en los compromisos adquiridos inicialmente. En particular, Serra había solicitado un progreso en el plan de rehabilitación del barrio del Besòs i el Maresme, donde hay hasta 6.000 viviendas que requieren una intervención urgente.
Serra destacó que, a pesar de haber transcurrido tres meses desde que se alcanzaron los acuerdos, no se había convocado a los Comunes a una reunión para discutir los detalles de la rehabilitación. La falta de comunicación había generado preocupación entre los vecinos y los representantes del barrio, quienes esperan acciones concretas por parte del gobierno municipal.
Consecuencias de la votación
Sin embargo, esta mañana, antes del pleno, Serra anunció que finalmente se había llegado a un acuerdo con el gobierno municipal, lo que significa que los Comunes votarán a favor de las ordenanzas fiscales. Este giro en la situación garantiza que Collboni logrará superar la votación en el Ayuntamiento, asegurando así la implementación de nuevas tasas fiscales que afectarán a la economía local.
Hoy se celebrarán dos plenos en el consistorio barcelonés: el ordinario correspondiente al mes de enero y otro extraordinario en relación con Rodalies. La aprobación de estas ordenanzas fiscales es un paso significativo para la gestión económica de la ciudad, a la espera de los resultados de la votación.
