El Gobierno de México ha confirmado que la presencia de un avión militar estadounidense, un Hércules C-130, en el Aeropuerto Internacional de Toluca, se debe a un vuelo autorizado para actividades de capacitación. Esta aclaración se produce tras la especulación en redes sociales sobre una posible operación extraordinaria, que despertó el interés y la preocupación de la ciudadanía.
Durante una rueda de prensa, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que no hay “ninguna actividad militar por parte de Estados Unidos en territorio nacional”. Este mensaje busca despejar dudas tras el aviso de la Administración Federal de Aviación (FAA), que había alertado sobre “posibles interferencias en sistemas de navegación” vinculadas a actividades militares en diversas zonas del Pacífico, incluyendo México, Centroamérica, Colombia y Ecuador.
Aclaraciones del Gabinete de Seguridad
El Gabinete de Seguridad de México emitió un mensaje en X, donde se enfatizó que las imágenes difundidas en redes sociales sobre un despliegue de Fuerzas Armadas estadounidenses obedecen a «protocolos establecidos» en cumplimiento de los acuerdos de colaboración bilateral. Este tipo de operaciones son descritas como parte de los mecanismos regulares de cooperación internacional en materia de seguridad y capacitación, todos ellos realizados con autorización expresa del Estado mexicano.
La controversia surgió después de que varios medios locales informaran que el avión militar había aterrizado en Toluca procedente de la Base de la Fuerza Aérea Dyess, lo que generó cuestionamientos sobre la naturaleza de la misión. Sin embargo, las autoridades han insistido en que se trata de un proceso normal y que se lleva a cabo en el marco de la cooperación entre ambos países.
Contexto y repercusiones
La situación ha suscitado un amplio debate en los medios y entre la población, quienes han manifestado inquietudes sobre la presencia militar extranjera en el país. La mandataria, Claudia Sheinbaum, ha reiterado que el Gobierno mexicano mantiene el control sobre el espacio aéreo y que cualquier actividad militar por parte de Estados Unidos se realiza bajo los estrictos términos de acuerdo mutuo.
Este episodio pone de relieve la complejidad de las relaciones entre México y Estados Unidos en temas de seguridad y defensa, especialmente en un contexto donde las actividades militares son objeto de vigilancia y regulación estricta. La aclaración del Gobierno es un intento por mantener la transparencia en las operaciones internacionales y reafirmar la soberanía nacional.














