Los países europeos han decidido establecer una fuerza multinacional, bajo el liderazgo de Estados Unidos, para supervisar un posible alto el fuego entre Ucrania y Rusia, así como para garantizar la seguridad del país frente a futuras agresiones. Este acuerdo se concretó en una cumbre celebrada en el Palacio del Elíseo en París, donde participaron 35 naciones aliadas, incluyendo representantes de EE.UU., que por primera vez se involucra de manera directa en este formato diplomático y militar.
Durante la cumbre, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que se ha acordado un paquete de medidas que busca blindar a Ucrania una vez cesen los combates. Entre las iniciativas destaca la creación de un mecanismo internacional de vigilancia del alto el fuego, liderado por Washington y apoyado por otros países aliados. Este pacto también establece las bases para una fuerza que proporcionará entrenamiento, recursos y capacidades necesarias para disuadir cualquier nueva ofensiva por parte de Rusia.
Detalles del despliegue militar multinacional
La fuerza multinacional estará compuesta por contingentes «en aire, mar y tierra», según precisó Macron durante una rueda de prensa que tuvo lugar junto al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el primer ministro británico, Keir Starmer, y el canciller alemán, Friedrich Merz. Este último indicó que Alemania desplegaría tropas en países vecinos, aunque no se especificó su ubicación exacta. Starmer, por su parte, confirmó la intención de enviar fuerzas al suelo ucraniano para asegurar sus cielos ante futuros ataques.
El compromiso de los aliados incluye un apoyo decidido a Ucrania en caso de que se produzca un nuevo ataque ruso, lo que refuerza el sentido de unidad entre los países involucrados en esta misión.
La postura de España en el conflicto
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, abrió este martes la posibilidad de que España participe en esta misión de paz en Ucrania. Tras asistir a la cumbre en París, anunció que el próximo lunes convocará a la mayoría de los grupos parlamentarios para conocer su postura sobre la contribución de España en un posible escenario de alto el fuego. Sánchez destacó que la política exterior española ha sido de firme apoyo a Ucrania, tanto en términos de asistencia económica y militar como en la acogida de miles de refugiados.
El jefe del Ejecutivo subrayó que España debe participar activamente en las decisiones para consolidar la paz, afirmando que la contribución debe abarcar tanto la reconstrucción del país como la defensa de su soberanía. Sánchez aseguró que informará al Parlamento si se concreta la misión y expresó su convicción de que existe una oportunidad para que 2026 sea el año en que finalice la guerra en Ucrania, enfatizando que España debe estar presente en este proceso.














