Abanca realizará este viernes, 30 de enero de 2025, un desembolso de 92,8 millones de euros en dividendos a sus accionistas, correspondientes a los beneficios obtenidos en el ejercicio de 2025. Este anuncio fue confirmado mediante un hecho relevante publicado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el pasado miércoles, donde la entidad financiera detalló que el Consejo de Administración acordó este reparto el 26 de enero.
El dividendo se fijó en 0,04211 euros brutos por acción, después de descontar la autocartera. Este pago representa el cuarto abono que Abanca realiza en relación a los beneficios de 2025. En mayo y agosto del año anterior, la entidad ya había distribuido dividendos de 0,03 euros por título, y en diciembre, uno de 0,04 euros. En total, Abanca ha repartido 360,8 millones de euros entre sus accionistas, lo que equivale al 40% de las ganancias totales de 902,4 millones de euros obtenidas en 2025.
Detalles del reparto y contexto financiero
El abono de dividendos está sujeto a una retención fiscal del 19% sobre el importe bruto. La entidad Cecabank ha sido designada como agente de pagos del dividendo y se encargará del registro contable de los valores anotados en cuenta. El presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, destacó en la rueda de prensa del miércoles pasado que la entidad mantiene una «política especialmente conservadora de reparto de dividendos» en comparación con otras instituciones financieras, lo que permite a Abanca «seguir creciendo y aprovechar oportunidades de mercado».
Abanca cerró el ejercicio de 2025 con un beneficio de 902,4 millones de euros, lo que representa una disminución del 25% respecto a los 1 203,1 millones de euros obtenidos en 2024, un año en el que la entidad alcanzó cifras récord gracias a la integración del banco luso Eurobic. Esta caída en los beneficios se enmarca en un contexto de adaptación a cambios en el mercado y en la estrategia de crecimiento de la entidad.
Perspectivas y estrategia de Abanca
La decisión de Abanca de aplicar un enfoque conservador en el reparto de dividendos refleja una estrategia de sostenibilidad a largo plazo. Escotet enfatizó la importancia de priorizar el crecimiento y las oportunidades de inversión en un entorno económico cambiante. Este enfoque puede resultar beneficioso a medida que la entidad busca expandir su presencia y fortalecer su posición en el sector financiero.
