El 16 de marzo de 2024, los Oklahoma City Thunder demostraron su potencial al aplastar a los Cleveland Cavaliers con un contundente 104-136 en Ohio, reafirmando su estatus como favoritos al título tras un mes complicado.
El partido se inició de forma prometedora, pero rápidamente los Thunder mostraron su superioridad. La defensa fue clave, ahogando las oportunidades de los Cavaliers en ataque. Con una ayuda constante en el lanzamiento exterior y una férrea protección de la zona, los locales no encontraron respuesta ante el juego agresivo de los visitantes. Este esfuerzo defensivo limitó a Cleveland a un triste 37,4% en tiros de campo y un 23% en triples, evidenciando la falta de efectividad del equipo.
A pesar de la ausencia de Jalen Williams, quien se encuentra fuera de forma indefinida por molestias en el tendón de la corva, los Thunder no se dejaron amedrentar. La victoria se cimentó en actuaciones destacadas de sus estrellas. Shai Gilgeous-Alexander, actual MVP, anotó 30 puntos en menos de 34 minutos con un eficiente 12 de 20 en tiros. Pero fue Chet Holmgren quien brilló aún más, logrando 28 puntos, 8 rebotes y 2 tapones, con un impresionante 11 de 16 en lanzamientos y 4 de 5 en triples.
Un golpe sobre la mesa ante las dudas
La derrota de los Cavaliers no solo refleja su dificultad para encontrar su juego, sino también el estancamiento de un proyecto que parece seguir la estela de la sombra de LeBron James sin alcanzar un rendimiento fiable. A pesar de promediar 120 puntos por partido en la temporada regular, el equipo de Ohio se vio incapaz de superar los 100 puntos, logrando solo 100 en este encuentro, lo que plantea serias preguntas sobre su efectividad ofensiva.
Los Thunder, por su parte, no solo fueron superiores en el juego, sino que también mostraron un control impresionante en los rebotes y en la circulación del balón. Con un porcentaje de tiros superior al 55% y casi el 49% desde el exterior, los visitantes fueron una máquina bien engrasada. Las 21 pérdidas de balón de los Cavaliers se convirtieron en un lastre insostenible, evidenciando la presión constante que ejerció la defensa de Oklahoma.
La ventaja final de 32 puntos fue también la más amplia del partido, un claro mensaje a la liga de que los Thunder no han perdido su capacidad de dominar. Este triunfo no solo limpia las dudas acumuladas en el último mes, sino que envía una señal contundente a los demás equipos de la NBA: cualquier aspirante al título deberá superar a Oklahoma.
El futuro inmediato de los Thunder
Ahora, los Thunder se preparan para visitar a los Milwaukee Bucks en una gira por el Este que promete ser un verdadero reto. Mientras tanto, los Cavaliers se enfrentarán a los Charlotte Hornets, con la esperanza de recuperar el ritmo y la confianza necesarios para encarar el final de la temporada.
La actuación de los Thunder ha sido un claro recordatorio de su potencial, y aunque las lesiones puedan ser un factor, su capacidad para apilar victorias y aplastar rivales sigue intacta, posicionándolos nuevamente como los principales contendientes al anillo.
