Noventa años después de su debut en Garmisch 1936, España cerró la jornada del 19 de febrero de 2026 con su día más glorioso en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno. Oriol Cardona ganó el oro en el esprint de esquí de montaña y Ana Alonso sumó el bronce en la prueba femenina de la misma disciplina, en apenas media hora. Siete medallas en nueve décadas: pocas cifras explican mejor la relación de España con la nieve olímpica.
La pregunta que acompaña a esos números —¿es poco o es mucho?— no tiene una respuesta sencilla. España no es un país alpino. Sus estaciones de esquí son limitadas en dimensión y en infraestructura comparadas con las de Suiza, Austria o Noruega, y los deportes de invierno compiten en captación de talento con el fútbol, el baloncesto o el tenis, disciplinas con una red de formación incomparablemente más amplia. Que un país mediterráneo haya subido al podio olímpico invernal en cinco ediciones distintas —y que haya ganado dos oros— no es un fracaso disfrazado. Es una anomalía positiva.
| 🏅 Las siete medallas de España en los Juegos Olímpicos de Invierno | |||
|---|---|---|---|
| Año / Sede | Atleta | Deporte | Medalla |
| Sapporo 1972 | Francisco Fernández Ochoa | Esquí alpino — eslalon | 🥇 Oro |
| Albertville 1992 | Blanca Fernández Ochoa | Esquí alpino — eslalon | 🥉 Bronce |
| PyeongChang 2018 | Regino Hernández | Snowboard cross | 🥉 Bronce |
| PyeongChang 2018 | Javier Fernández | Patinaje artístico | 🥉 Bronce |
| Beijing 2022 | Queralt Castellet | Snowboard halfpipe | 🥈 Plata |
| Milano Cortina 2026 | Oriol Cardona | Esquí de montaña — esprint | 🥇 Oro |
| Milano Cortina 2026 | Ana Alonso | Esquí de montaña — esprint | 🥉 Bronce |
Una historia que empieza con un apellido
La primera medalla española en unos Juegos de Invierno tardó 36 años en llegar. Fue en Sapporo 1972, de la mano de Francisco «Paquito» Fernández Ochoa, que ganó el oro en eslalon especial con más de un segundo de ventaja sobre el italiano Gustav Thöni. Una hazaña que convirtió a un esquiador madrileño en héroe nacional. Veinte años después, en Albertville 1992, su hermana Blanca se convirtió en la primera mujer española en subir al podio olímpico —de invierno o de verano— con el bronce en la misma prueba. El apellido Fernández Ochoa no solo abrió el camino; lo marcó a fuego.
Después vinieron 26 años de silencio en el podio. Hasta que en PyeongChang 2018 llegaron dos bronces en el mismo año: el de Regino Hernández en snowboard cross y el de Javier Fernández en patinaje artístico. Cuatro años más tarde, en Beijing 2022, Queralt Castellet sumó la primera plata invernal española en snowboard halfpipe. Y este miércoles, Cardona y Alonso cerraron el ciclo con dos medallas en treinta minutos.
Veinte atletas, geografía y estructura
España llega a Milano Cortina 2026 con 20 deportistas, una delegación que iguala en tamaño a las de Grenoble 1968 y Sochi 2014. Once de esos atletas provienen de Cataluña y cuatro del País Vasco, lo que refleja con precisión dónde están las montañas practicables y, por tanto, dónde se forma el talento invernal del país. No es un dato menor: sin infraestructura cercana, sin acceso regular a la nieve, difícilmente se producen campeones.
La comparación con potencias como Noruega, Suiza o Austria puede resultar injusta. Esos países tienen el deporte de invierno integrado en su cultura, su economía y su sistema educativo desde hace generaciones. España, en cambio, ha construido sus siete medallas casi en los márgenes, con atletas que en muchos casos han tenido que buscar su formación y sus temporadas de competición fuera del país.
El esquí de montaña cambia el relato
Lo que ha ocurrido esta semana en Bormio tiene un componente estructural que va más allá de las medallas. El esquí de montaña —también llamado skimo— es una disciplina que combina subidas y bajadas en terreno abrupto, sin remontes ni pistas preparadas. Es, en esencia, un deporte de montaña pura, y España tiene montañas. El Pirineo, Sierra Nevada, los Picos de Europa: una geografía que, bien aprovechada, puede producir atletas de élite en disciplinas que otras potencias no priorizan.
@telemadridoficial 🏅 Oriol Cardona se corona campeón olímpico en sprint de esquí de montaña de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia), que se disputa en la estación de Bormio. 🥉 Por su parte, Ana Alonso ganó el bronce en la prueba sprint de esquí de montaña, donde la suiza Marianne Fatton se proclamó primera campeona olímpica de la historia.
Cardona y Alonso son vigentes campeones y subcampeones del mundo en sus respectivas categorías. Su éxito no es un accidente; es el resultado de años de especialización en una disciplina donde España puede competir de igual a igual con cualquier país del mundo. Si la federación española es capaz de consolidar esa apuesta, los próximos ciclos olímpicos podrían cambiar de forma sustancial el balance histórico.
Siete medallas en 90 años no es un fracaso. Tampoco es el techo.













