Fayik Abdi, el primer esquiador alpino de Arabia Saudita en unos Juegos Olímpicos de Invierno, afronta este fin de semana sus dos pruebas en Milano Cortina 2026. Será su segunda participación olímpica consecutiva tras debutar en Pekín 2022, donde terminó 44º en el eslalon gigante.
El esquiador saudí competirá en el eslalon gigante el 14 de febrero y en el eslalon el 16 de febrero, enfrentándose a los mejores especialistas del mundo en dos de las disciplinas más técnicas del esquí alpino.
«En este momento, siento que es más un control de calidad que una línea de meta», reflexiona Abdi sobre su trayectoria. «Estoy orgulloso de estar aquí de nuevo, pero también me siento tranquilo. Se trata menos de demostrar algo y más de confiar en el trabajo que ya he realizado».
La presencia de Abdi en estos Juegos tiene un significado especial para Arabia Saudita, que amplía su delegación invernal a dos atletas: además del esquiador alpino, Rakan Alireza compite en esquí de fondo, marcando el debut del país en esa disciplina. Alireza fue el abanderado saudí en la ceremonia de apertura.
«Competir al más alto nivel en esquí alpino exige años de disciplina y dedicación», explica Abdi. «La gente ve una gran actuación, pero no se da cuenta del esfuerzo necesario para presentarse cada día, incluso cuando la motivación no está ahí y el progreso parece invisible. Esa constancia es a menudo más difícil que la propia competencia».
Para un país sin montañas nevadas ni tradición en deportes de invierno, la continuidad olímpica de Abdi representa un paso más en la ambición deportiva del Reino. «Un progreso lento no significa que no haya progreso», afirma. «Rendirnos significaría desperdiciar todo el trabajo que ya hemos hecho. Mantenerse firme en el proceso es lo que realmente importa».













