Australia ha firmado su mejor actuación en unos Juegos Olímpicos de Invierno con cinco medallas en Milano Cortina 2026, tres de ellas de oro. El programa de moguls ha sido el gran protagonista, con tres medallas que consolidan al país oceánico como potencia mundial en esta disciplina. Matt Graham, uno de sus abanderados, resumió la paradoja: «No somos una nación de esquí. Somos una nación de playa. ¿Cómo es posible que esto ocurra?».
La respuesta está en tres décadas de construcción sistemática. Cooper Woods (25 años) abrió el medallero australiano con un oro histórico en moguls masculino el 12 de febrero, empatando a puntos (83,71) con la leyenda canadiense Mikaël Kingsbury. El desempate se resolvió por la puntuación técnica de giros: 48,4 para Woods frente a 47,7 para Kingsbury. «Es un honor increíble empatar con Mick. Es el GOAT, el mejor esquiador del mundo», declaró Woods, que regresaba de una lesión de rodilla que le hizo perderse toda la temporada 2024-25.
Jakara Anthony (27 años) se convirtió en la primera australiana con dos oros olímpicos de invierno al ganar los moguls duales el 15 de febrero, después de terminar octava en la defensa de su título individual. «Poder superar la adversidad del otro día y hacer esta actuación… este oro es especial por muchas otras razones», declaró. Anthony es la esquiadora de estilo libre más exitosa de Australia con 26 victorias en Copa del Mundo, superando las 25 de Jacqui Cooper.
La clave del éxito australiano reside en el equipo de entrenadores liderado por Peter McNiel y Kate Blamey, reconocidos como Entrenadores del Año en Australia dos años consecutivos. Blamey, la única mujer entrenadora de moguls en el circuito internacional, asumió el cargo de entrenadora jefe del NSWIS tras Pekín 2022, cuando McNiel pasó al Olympic Winter Institute of Australia. «La cultura de nuestro equipo es algo que otros países miran», explicó Blamey. «Nos llevamos muy bien, y ese trabajo en equipo es lo que nos ayuda a ser los mejores del mundo».
Graham, bronce en moguls duales y abanderado junto a Anthony, trazó la genealogía del programa: «Creo que se remonta a todas las personas del pasado que empezaron este deporte en nuestro país desde los años 90. En Sochi éramos un equipo muy joven y ya se podía sentir el potencial. El éxito que hemos tenido desde entonces ha creado la creencia en la generación más joven, en gente como Jakara y Cooper».
El punto de inflexión llegó con Dale Begg-Smith, canadiense de nacimiento que obtuvo la ciudadanía australiana a los 18 años tras un conflicto con el programa de esquí de Canadá. Begg-Smith ganó el oro en Turín 2006 y la plata en Vancouver 2010, convirtiéndose en el australiano más exitoso de los Juegos de Invierno hasta ahora. Entrenó bajo la tutela de Steve Desovich, quien ayudó a formar a la siguiente generación de esquiadores australianos, incluyendo a Graham y a la campeona mundial 2017 Britt Cox.
Las cinco medallas de Milano Cortina superan las cuatro logradas en Pekín 2022, y los tres oros igualan el récord establecido en Nagano 1998 (Steven Bradbury, Alisa Camplin y Torah Bright sumaron tres oros entre 1998 y 2010). Australia ha ganado medalla en cada Juegos de Invierno desde Lillehammer 1994, cuando el relevo de 5.000 metros de short track obtuvo bronce. «Ha sido mucho tiempo en camino», concluyó Graham. «Este es mi cuarto Juegos Olímpico. Hemos tenido grandes líderes, un gran equipo a nuestro alrededor, no solo en moguls, sino en todas las disciplinas».














