El Deportivo ha logrado importantes avances en su plantilla durante el mercado de verano, cumpliendo con varios de los objetivos planteados por la dirección deportiva. Estos objetivos se centraban en retener el talento existente, valorar la cantera y aumentar la profundidad del equipo.
El primer hito se alcanzó con la incorporación definitiva de Olaya, además de extender las cesiones de Inés y Artero, lo que refuerza la base del equipo. Asimismo, las renovaciones de figuras clave como Ainhoa y Millene reflejan la intención del club de mantener a sus estandartes más representativos.
Promociones y nuevas caras
El segundo objetivo, referido a la promoción de jugadores de la cantera, se hizo realidad con el ascenso de Monteagudo y Elena al primer equipo, destacando el compromiso del club con el desarrollo de sus jóvenes talentos. Esta estrategia no solo favorece al equipo en términos de rendimiento, sino que también genera un sentido de pertenencia y continuidad dentro de la estructura del club.
Finalmente, el desafío más complicado, la ampliación de la plantilla, se materializó con la llegada de nuevos fichajes. Entre ellos destacan Barth, Espe Pizarro, Extremera, Cavanagh y Marisa, esta última en calidad de cedida. Estas incorporaciones buscan no solo aumentar la competitividad del equipo, sino también ofrecer opciones tácticas al entrenador, lo que podría resultar clave en la próxima temporada.
Con estos movimientos, el Deportivo se prepara para afrontar nuevos retos con un equipo más sólido y diversificado, con la esperanza de mejorar su rendimiento en la competición. La combinación de talento retentivo y nuevas incorporaciones puede ser un factor decisivo en el futuro inmediato del club. La afición aguarda con expectación el inicio de la temporada, deseando ver los frutos de estos esfuerzos en el terreno de juego.
