El nuevo año 2026 se presenta con una previsión de incremento en los precios de diversos servicios y productos básicos, lo que afectará de manera significativa el presupuesto familiar. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la cesta de la compra ha experimentado un encarecimiento del 10% en las últimas semanas, lo que marca el inicio de un año complicado en términos económicos.
El Banco de España prevé un crecimiento del 2,2% del PIB en 2026, impulsado principalmente por el consumo privado, pero la realidad del consumidor se aleja de este optimismo. La inflación, que se situó en un 2,7% en 2025, se espera que baje a 2,1% en 2026, a pesar de que los precios de los alimentos han aumentado más de un 30% desde el inicio de la pandemia de covid.
Incrementos en alimentos y energía
El aumento en el coste de los alimentos continuará siendo una preocupación para las familias. En noviembre de 2025, el Índice de Precios de Consumo (IPC) de los alimentos registró un incremento del 0,5%, alcanzando una variación interanual del 2,5%. Productos esenciales como los huevos (+30,2%), la carne de vacuno (+18%) y el café (+17,3%) son algunos de los más afectados, influenciados por factores como la gripe aviar y la peste porcina.
En el ámbito energético, se avecinan cambios significativos en las facturas de luz y gas. Desde el 1 de enero, la Comisión Nacional del Mercado de Valores ha aprobado una subida del 0,5% en los peajes de acceso a la red eléctrica. Además, el Ministerio para la Transición Ecológica ha propuesto un aumento del 10,5% en los cargos del sistema eléctrico. Sin embargo, se espera que el costo de la electricidad en el mercado mayorista descienda, lo que podría compensar parte del encarecimiento para los consumidores. Se estima que la factura final podría experimentar una bajada del 4,7%.
Aumento en combustibles y alquileres
El Gobierno español está diseñando una reforma fiscal que eliminará las bonificaciones al diésel, lo que podría incrementar su precio entre 7 y 11 céntimos por litro, representando un aumento del 25%. Este ajuste podría resultar en un coste adicional de hasta 102,03 euros anuales para los conductores de vehículos diésel, según cálculos de la OCU. Además, se prevén incrementos en los precios de los alquileres, que podrían subir alrededor de un 7% durante 2026, a pesar de las restricciones en zonas con alta demanda.
La revisión de los contratos de alquiler de la pandemia también podría suponer un aumento medio de 1 952 euros anuales en Andalucía, de acuerdo con el Ministerio de Consumo.
Por otro lado, las principales teleoperadoras, como Movistar y Vodafone, han anunciado subidas en sus tarifas a partir de enero, que oscilan entre el 3,8% y el 4%.
En suma, el año 2026 se perfila como un periodo de retos económicos para los hogares españoles, que deberán hacer frente a un panorama de precios en alza en múltiples sectores, afectando su capacidad de consumo y ahorro.














