La experiencia de alojarse en un hotel de hielo se ha convertido en una atracción turística singular en Noruega, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de disfrutar del frío de una manera completamente nueva. En estos hoteles, la temperatura interior oscila entre los 4 y 5 grados bajo cero, lo que plantea la cuestión de qué tipo de pijama llevar para garantizar una buena noche de sueño.
Los expertos recomiendan el uso de sacos de dormir especiales diseñados para climas gélidos, junto con ropa térmica o de lana, y sugieren que es mejor acostarse solo con ropa interior térmica para maximizar la calidez. Antes de visitar, es aconsejable consultar con el hotel sobre las mejores opciones de vestimenta.
Snowhotel Kirkenes: un paraíso invernal
Ubicado en Kirkenes, dentro del condado de Finnmark, el Snowhotel Kirkenes se presenta como el único hotel del mundo construido completamente de nieve y hielo que permanece abierto todo el año. Este hotel es famoso por su intrincada arquitectura y su interior, donde cada habitación es esculpida a mano por artistas internacionales, lo que asegura que no hay dos iguales.
Además de alojarse en un entorno único, los visitantes pueden disfrutar de actividades como paseos en trineo tirados por 180 perros huskies y expediciones para buscar cangrejos reales en el Mar de Noruega. También hay oportunidades para observar las impresionantes auroras boreales.
Sorrisniva Igloo Hotel: arte y aventura en el hielo
Otro destacado es el Sorrisniva Igloo Hotel, situado en Alta, que se considera el hotel de hielo más septentrional del mundo. Este innovador hotel ha sido aclamado a nivel internacional por su diseño, que incluye no solo habitaciones, sino también un bar de hielo y una capilla de hielo para bodas.
Para su construcción, se requieren aproximadamente 250 toneladas de hielo y 7 000 metros cúbicos de nieve, lo que resulta en una superficie total de 2 500 metros cuadrados. Además, el hotel ofrece visitas guiadas, permitiendo a los turistas explorar la arquitectura de hielo y aprender sobre su construcción.
Tromsø Ice Domes: una experiencia cultural completa
Finalmente, el Tromsø Ice Domes, ubicado en el valle de Tamokdalen, también en el norte de Noruega, ofrece una experiencia única. Las altas montañas que rodean el valle ayudan a mantener temperaturas bajas durante la noche polar, creando un entorno ideal para un hotel de hielo.
En este hotel, los visitantes pueden aprender sobre la cultura sami y la vida silvestre local, además de disfrutar de esculturas de hielo que representan tanto a la cultura sami como a las auroras boreales. Las actividades diarias incluyen paseos en trineo, motos de nieve y raquetas de nieve, asegurando que la aventura continúe más allá de la experiencia nocturna.
Estos hoteles de hielo no solo desafían las bajas temperaturas, sino que también ofrecen una experiencia inolvidable, donde el arte y la naturaleza se encuentran en un ambiente mágico y único. Sin duda, una opción perfecta para aquellos que buscan algo diferente en su próxima escapada invernal.