La normativa que obliga a los pescadores recreativos a declarar sus capturas aún no se podrá aplicar a pesar de que ya ha entrado en vigor. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación todavía no ha publicado la orden que regula la monitorización de los pescadores. La medida, que busca mejorar la gestión de los recursos marinos, se encuentra aún en un limbo burocrático.
El sistema, conocido como PescaREC, comenzó a regir el pasado 10 de enero y exige a los pescadores recreativos marítimos que registren electrónicamente cada captura, cada pez devuelto al mar, y cada jornada infructuosa, incluyendo fotos. Este registro debe estar vinculado a su licencia de pesca, en cumplimiento del Reglamento (UE) 2023/2842, que establece la necesidad de recopilar datos de capturas fiables para una gestión más efectiva de los recursos marinos.
Impacto en los Pescadores Recreativos
La implementación de esta medida ha generado controversia, especialmente entre los aficionados a la pesca, muchos de los cuales son jubilados que ya enfrentan dificultades para manejar aplicaciones digitales en trámites básicos. Imponerles la obligación de subir fotos de sus capturas puede suponer un reto adicional en una actividad que tradicionalmente ha sido vista como un momento de relax y conexión con la naturaleza.
Los pescadores recreativos, que suelen salir a disfrutar del mar sin intenciones comerciales, verán cómo su pasatiempo se transforma en otro trámite administrativo. El proceso requerirá el uso de dispositivos móviles, el manejo de datos y la presentación de confirmaciones, todo en nombre de la sostenibilidad. Además, la normativa se enfocará en especies bajo medidas de protección y aquellas incluidas en planes plurianuales donde la pesca recreativa tiene un impacto significativo en la mortalidad por pesca.
La aplicación también será fundamental para solicitar permisos para pescar especies como el atún rojo y para hacer preavisos de salida. A cambio, la app proporcionará información sobre tallas mínimas, especies prohibidas y avisos de cierre de pesquerías, facilitando así a los pescadores el cumplimiento de la normativa.
Regulación Internacional
Para agregar más complicaciones, si un pescador decide cruzar las fronteras y pescar en otros países de la UE, como Francia o Portugal, deberá utilizar una aplicación diferente. Este mes, Bruselas ha lanzado RecFishing, una plataforma digital común que exige declarar electrónicamente las capturas de determinadas especies en 22 Estados miembros del bloque. Sin embargo, España se encuentra excluida de esta normativa por el momento.
RecFishing funcionará como una base de datos central donde los países miembros enviarán información agregada para mejorar la gestión de las poblaciones de peces. La Comisión Europea subraya que no se trata de nuevas restricciones, sino de reforzar el registro de capturas que ya se regulan por cupos, tallas o vedas. En suma, la propuesta busca que los pescadores actúen bajo un monitoreo adecuado, incluso si el resultado del día es cero.
Así, la llegada de PescaREC y las nuevas normativas no solo han suscitado un debate sobre la sostenibilidad y la protección del medio ambiente, sino que también han revelado la necesidad de una mayor educación y adaptación tecnológica entre los aficionados a la pesca. La respuesta del sector será clave para determinar si esta regulación se integra de manera efectiva en la cultura pesquera española.
