El PSOE de Castilla y León ha marcado su estrategia electoral en una reciente intervención de su secretario de organización, Daniel de la Rosa, quien ha instado a atraer el voto de los «desencantados» con el actual presidente de la Junta, Mañueco. Durante un acto celebrado en Burgos, De la Rosa ha enfatizado que para que los socialistas puedan tener una opción real de derrotar al PP en las próximas elecciones autonómicas, es crucial movilizar al electorado «progresista».
El dirigente socialista ha recordado que en las elecciones generales pasadas, el partido logró unir el voto de la izquierda para frenar el avance de la «ultraderecha». De la Rosa ha advertido que la dispersión del sufragio hacia partidos más pequeños no será efectiva en las circunscripciones reducidas de Castilla y León, donde cada voto cuenta de manera crucial.
Objetivos claros para las próximas elecciones
En compañía de Álvaro Morales, secretario de organización del PSOE en Burgos, De la Rosa ha afirmado que «hay partido» y ha eludido entrar en polémicas sobre el acuerdo de financiación con Cataluña, asegurando que todas las comunidades recibirán más recursos. Ha defendido la necesidad de abordar problemas como la despoblación, el envejecimiento y la dispersión territorial que afectan a Castilla y León.
Respecto a la fecha de las elecciones, aún no se ha confirmado si se celebrarán el 8 o el 15 de marzo. El objetivo del PSOE en Burgos es claro: alcanzar los cinco procuradores y ser la fuerza más votada, tal como sucedió en 2019 y 2022.
Desafíos del PSOE en Castilla y León
El partido se enfrenta al reto de convencer a un electorado que se ha mostrado escéptico en los últimos años. La estrategia incluye un llamamiento a aquellos que se sienten decepcionados por las políticas de Mañueco, buscando ofrecer una alternativa viable. De la Rosa ha subrayado que la clave del éxito radica en la movilización de un electorado que busca un cambio en el gobierno de la región.
Con el telón de fondo de una política regional marcada por la estabilidad del PP durante cuatro décadas, el PSOE tiene la oportunidad de reinventarse y atraer a aquellos votantes que anhelan un gobierno más progresista y sensible a las necesidades de la ciudadanía. La batalla electoral se presenta intensa, y el PSOE está dispuesto a dar lo mejor de sí para conseguir una victoria en las urnas.
