domingo, enero 11, 2026

Trump busca éxitos fáciles en política exterior ante crisis interna

La estrategia internacional de Trump responde a su complicada situación política en casa y busca triunfos externos.
por 10 enero, 2026
Lectura de 1 min

El activismo internacional de Donald Trump parece responder a una estrategia más sencilla de lo que muchos analistas sugieren: busca triunfos fáciles en el exterior mientras enfrenta un panorama complicado en el ámbito doméstico. Sus intentos de tomar control sobre Venezuela o adquirir Groenlandia, un territorio de un país miembro de la OTAN, no deberían llevar a pensar en una estrategia global bien definida. Más bien, reflejan su deseo de obtener victorias que le permitan desviar la atención de los problemas internos que le acechan.

Trump ha invocado constantemente los intereses de su país como justificación para sus acciones, argumentando que su objetivo es evitar la penetración de China y Rusia en Latinoamérica y aprovechar oportunidades en el Ártico. Sin embargo, su enfoque parece más orientado a obtener resultados inmediatos que a una visión estratégica a largo plazo. La actual fragmentación de su base de apoyo, especialmente tras el escándalo relacionado con el caso Epstein, y la posibilidad de que los Demócratas retomen el control de la Cámara Baja en noviembre, añaden presión a su administración.

Intereses personales y falta de oposición

En este contexto, Trump prioriza los intereses de su círculo cercano y sus negocios por encima de consideraciones estratégicas más amplias. Esta dinámica ha llevado a que nadie en su entorno se atreva a contradecirle, una situación que ya vivió durante su primer mandato. La ley del poder establece que el éxito del victorioso justifica casi cualquier acción, lo que permite a sus aliados racionalizar triunfos al margen de las normas.

El complicado panorama internacional, con crisis como la guerra en Ucrania y el post-conflicto en Gaza, ya no le atrae y su interés por la gestión diplomática de estas problemáticas es casi nulo. En su lugar, se aferra a iniciativas que le otorguen visibilidad y apoyo, aunque sean superficiales.

Reacciones desde Groenlandia

Desde Groenlandia, algunos ciudadanos han expresado su desinterés por la posibilidad de que Trump intente adquirir su territorio, manifestando que son pocos y no ofrecerían resistencia. Este tipo de respuestas subraya la desconexión entre las ambiciones del presidente estadounidense y la realidad de las naciones a las que intenta influenciar.

En resumen, la política exterior de Trump se ha convertido en un intento de ganar popularidad a través de acciones que le permitan aparentar éxito en un momento en el que su administración enfrenta múltiples desafíos. La búsqueda de victorias rápidas quizás sea el único camino que le queda, mientras la incertidumbre y el caos interno continúan marcando su gobierno.

Redacción

Equipo editorial especializado en actualidad ibérica, economía y política. Información rigurosa y análisis profundo de España y Portugal las 24 horas del día.

Previous Story

La influencia cubana en Venezuela: un control creciente y peligroso

Next Story

Miles protestan en Minneapolis tras la muerte de Renee Good

No te pierdas

Los alcaldes: garantes de la democracia en tiempos de crisis

Los alcaldes se posicionan como defensores de la democracia ante el populismo