El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado el pasado 1 de enero de 2024 unos presupuestos que ascienden a **4 180 millones de euros**, los más altos en la historia de la ciudad. Este hecho proporciona al alcalde **Jaume Collboni** una herramienta clave para completar su mandato, garantizando que el consistorio funcione a pleno rendimiento hasta las elecciones de 2027.
En el marco de este proceso, la oposición no presentó una alternativa durante la moción de confianza que Collboni llevó a cabo, lo que ha permitido la aprobación automática de las cuentas. Este presupuesto no solo asegura la continuidad de las políticas del alcalde socialista, sino que también le ofrece la posibilidad de prorrogar las cuentas para 2027 en caso de que no se alcance algún acuerdo con otras fuerzas políticas.
Un panorama político incierto
La situación política en Barcelona se torna interesante, especialmente con el auge de **Aliança Catalana**, que podría superar en representación a **Junts per Catalunya** en las próximas elecciones. Los datos del último barómetro del Ayuntamiento indican que este nuevo partido podría tener una entrada significativa en el consistorio, lo que plantea interrogantes sobre la composición del futuro gobierno municipal.
A pesar de los desafíos, la coalición de fuerzas de izquierda, aunque debilitada, podría ser la única opción viable para formar un gobierno fuerte en el futuro. Aunque el peso de los comunes disminuye, el crecimiento del **PSC** y la estabilidad de **ERC** hacen plausible una suma de izquierdas.
Proyectos en marcha y desafíos sociales
Con numerosas obras en curso, como la estación de **Sagrera** y el acondicionamiento de las nuevas Ramblas, Collboni confía en que la mayoría de estos proyectos estén finalizados para 2027. A pesar de que el barómetro municipal no muestra un crecimiento contundente del PSC, la entrada potencial de Aliança en el Ayuntamiento deja a Collboni en una posición favorable para repetir en el cargo.
Sin embargo, uno de los problemas más acuciantes que enfrenta la ciudad es el acceso a la vivienda, que se ha convertido en la principal preocupación de los barceloneses. Pese a contar con un presupuesto robusto y los acuerdos alcanzados, como la ordenanza de Civismo con Junts per Catalunya, el alcalde reconoce que los retos son significativos.
Collboni, que dirige la ciudad con solo diez concejales, sigue navegando en un panorama político complejo, recordando que no obtuvo la victoria electoral en 2023, cuando **Xavier Trias** de Junts ganó con 11 concejales. A medida que se acerca a la fase final de su mandato, el alcalde se prepara para abordar los desafíos que le quedan por delante.