La situación de la vivienda en la provincia de Cádiz se ha convertido en un problema de difícil solución, con aproximadamente 10 000 viviendas de segunda mano disponibles en el mercado, según los principales portales inmobiliarios. Sin embargo, esta cifra es insuficiente para satisfacer la creciente demanda, especialmente en la capital gaditana, donde la oferta se encuentra muy por debajo de lo necesario.
El año 2025 ha visto un incremento del 14% en el coste de los pisos en la provincia, alcanzando un precio medio de 2 229 euros por metro cuadrado. En Cádiz capital, este coste ya supera los 3 000 euros, lo que sitúa a la ciudad entre las más caras del país, a pesar de contar con una renta media inferior. Estos precios se acercan al récord de 2007, cuando se alcanzaron 2 272 euros por metro cuadrado, en plena burbuja inmobiliaria.
Un problema que se extiende
La crisis de la vivienda no se limita a la capital gaditana, sino que se está extendiendo a otras localidades de la provincia. A pesar de que lugares como Puerto Real, El Puerto, Chiclana y Jerez tienen terrenos amplios para construir, la ralentización en el sector de la construcción está provocando un aumento de los precios en estas áreas. Aunque aún no alcanzan los niveles de la capital, muchos barrios ya no ofrecen las oportunidades de vivienda de épocas anteriores.
La falta de vivienda asequible en Cádiz ha alcanzado niveles alarmantes, lo que podría llevar a que la población de la ciudad descienda por debajo de los 100 000 habitantes en la próxima década. En respuesta a esta crisis, el Ayuntamiento ha implementado medidas en los últimos meses, como la transformación de locales comerciales vacíos en viviendas. Al mismo tiempo, se ha suspendido el otorgamiento de nuevas licencias para pisos turísticos, priorizando la conversión de propiedades en residencias.
Desafíos en la planificación urbana
El Ayuntamiento de Cádiz también tiene planes para reutilizar antiguos colegios públicos cerrados y reordenar el polígono exterior de la Zona Franca, aunque la falta de coordinación entre los distintos ayuntamientos impide alcanzar acuerdos que faciliten la construcción de viviendas a precios razonables. Mientras la ciudad de Cádiz ya ha agotado su suelo disponible, San Fernando se encuentra en una situación similar.
En la Bahía de Cádiz, donde persiste la problemática residencial, Puerto Real y Chiclana cuentan con espacios significativos para edificar. Esta última localidad es la única en la provincia que continúa viendo un aumento en su población, lo que resalta aún más la necesidad de una solución efectiva a la crisis de la vivienda en la región.