El futuro de Vinícius Júnior en el Real Madrid ha dado un giro significativo. Este domingo no estará presente en Mestalla, un estadio que ha sido hostil para él, especialmente tras los incidentes de racismo que vivió en su reciente documental. La decisión del futbolista de «borrarse» del partido ante el Valencia se debió a su insistencia por conseguir una quinta tarjeta amarilla en el encuentro contra el Rayo Vallecano.
El jugador brasileño se ha convertido en el centro de atención del club, especialmente tras la destitución de Xabi Alonso. Vinícius fue clave en la caída del técnico, un hecho que se produjo en un momento en que el madridismo celebraba un triunfo esperado contra el Barcelona. Sin embargo, su descontento con el entrenador se hizo evidente cuando, tras ser sustituido en el Bernabéu, mostró su rebeldía de manera notoria.
Tras este episodio, Florentino Pérez se alineó con el jugador, a pesar de que Vinícius no mostró señales de reconciliación con Alonso, ni en público ni en privado. La tensión comenzó en Estados Unidos, durante la semifinal del Mundial de Clubes, cuando Xabi decidió dejar a Vinícius en el banquillo. En una conversación telefónica, el brasileño advirtió a Pérez que su renovación estaba en riesgo debido a la gestión del nuevo entrenador.
A pesar de los problemas, la situación ha cambiado desde la llegada de Arbeloa al banquillo del equipo. Desde entonces, Vinícius ha disputado todos los partidos y ha sido titular en cada uno de ellos. Arbeloa ha elogiado al jugador en múltiples ocasiones, destacando su enorme corazón y su importancia en el equipo. «Necesito a Vinícius en el campo», afirmó el técnico recientemente.
Con Arbeloa al mando, el jugador ha recuperado su confianza, mostrando un juego más proactivo y volviendo a marcar goles. La ausencia en Mestalla será la primera que se perderá bajo la dirección del salmantino. Para aprovechar este tiempo, el preparador físico, Antonio Pintus, ha diseñado un plan específico para que Vinícius se mantenga en forma y llegue al pico de rendimiento en el próximo enfrentamiento contra el Benfica en Champions.
A pesar de las dificultades, el jugador parece estar más cómodo y feliz en su situación actual. Después de seis partidos con Arbeloa, ha conseguido dos goles y tres asistencias. Sin embargo, estas cifras no son especialmente destacadas en comparación con las de otros jugadores de la plantilla. Actualmente, Vinícius busca una renovación que lo posicione como el mejor pagado del equipo, demandando un salario cercano a los 30 millones de euros netos por temporada.
El club ha propuesto un contrato hasta el año 2030, con un salario que podría alcanzar los 20 millones, más bonificaciones. Mientras tanto, el interés de clubes árabes sigue presente, con ofertas que superan los mil millones por su cláusula de rescisión. A medida que el Madrid trabaja para convencer a Vinícius, Pintus se asegura de que esté preparado para ofrecer su mejor versión en una temporada que ha sido complicada hasta el momento, acumulando cifras que, aunque discretas, reflejan su potencial.